Director: Dionisio Sánchez Rodríguez. El Pollo Urbano. Desde 1977 la primera revista de sátira política, información, ocio y cultura . Zaragoza. España. Nº 251. Abril 2026.
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Por Don Quiterio
Ni el grito de Munch, ni la medusa de Caravaggio ni el Saturno devorador de Goya: las caras más desencajadas las tuve delante como espectador en algunas de las películas de la decimoquinta edición de la muestra sobre los derechos humanos celebrada en Zaragoza…

Por Don Quiterio
La filmoteca de Zaragoza ha programado ‘Los últimos años del artista: Afteringe’ (2016), de título original ‘Powidoki’, el testamento cinematográfico del polaco Andrzej Wajda, que fallece al poco de terminar su rodaje.

Por Don Quiterio
Todo llega a su fin. Es una ley natural. El tiempo es inexorable y, se quiera o no, arrastra los acontecimientos hacia un abismo de finalidad. De la gran belleza al ataúd.

Por Don Quiterio
Una cicatriz puede ser la puerta que inventa la piel para retener el alma (la idea es de Coetzee) o la letra que esa misma alma se imagina para escribir su sufrimiento. Es lo que tiene la evocación, que rima.

Por José Joaquín Beeme
https://blunotes.blogspot.com.es/
Los mecanismos de conservación del poder, en el seno de un círculo macho-revolucionario, han solido proceder por selección arbitraria o cooptación entre supuestamente iguales.

Por Don Quiterio
A que mola el título. Pero no crean. Esto no va de lo que ustedes, malévolos lectores, están intuyendo. Dios me libre, que el patio no está para bromas.

Por Don Quiterio
A mi modo de ver, el siempre interesante Richard Linklater realiza en ‘La última bandera’ una significativa tragicomedia que desmonta la gloria americana, sus mitos y sus héroes de modo implacable, acerca de tres veteranos de la guerra de Vietnam…

Por José María Bardavío
Marcellus Wallace es el jefe de una banda de malhechores de Los Angeles que ha invitado a su ostentosa guarida a Butch Coolidge (Bruce Willis) un boxeador algo mayorcito ya para el oficio, para proponerle que en el combate de mañana, justo en el quinto asalto, se deje caer noqueado sobre la lona.