Raclette de chuletón de vaca vieja

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Por Luis Antonio Berdejo

       Aunque tiene su origen en los cantones suizos, la raclette cuenta cada día cuenta con más adeptos en España. En esta ocasión nuestros amigos prepararon una Raclette con chuletón de vaca vieja y tiras de pimiento verde, tomate, berenjena y calabacin bajo unas lonchas de queso de Oka.

      En primer lugar es importante que la plancha de la raclette esté a la temperatura adecuada y que ya tengamos cortada la carne en tiras y alrededor de la misma, unos platos con las hortalizas troceadas a gusto de los comensales y que habremos de poner en las sartencillas bajo la raclete si queremos que se gratinen o sobre la plancha (bien engrasada con las partes de sebo que tuvieran los chuletones o untándola con bacon fresco) si querermos que se frían.

      Se dejan alrededor, también, unos platillos con aquellas salsas que sean del gusto de los comensales, desde ali oli hasta la salsa de mostaza en grano. Y esta degustación la acompañaremos con una excelente ensalada ilustrada. El vino ideal para esta comida es un tito joven de Viña Pretel de la D.O. Rueda. ¡A disfrtutar la raclette!

    La raclette  es una especie de fondue típica del cantón suizo de Valais que se prepara fundiendo el queso del lugar y se acompaña con patatas (sin pelar) y otros ingredientes variados. La mejor manera de degustar unaraclette es a la antigua usanza, haciéndola al fuego, al aire libre, tal y como la preparaban los pastores antiguamente. Pero hoy tenemos otras formas más prácticas para poder elaborarlas directamente en nuestras mesas.

¿De qué se componen estos aparatos?

     En su origen, los aparatos para hacer las raclettes solían ser de hierro. En ellos se colocaba el queso que, al calor del fuego, iba derritiéndose sobre los platos. Sin embargo, hoy en día existen unas máquinas eléctricas con compartimentos individuales acompañados con sus pequeñas sartenes, también individuales, sobre las que se ponen los diversos ingredientes que se recubrirán con el queso. Además, estos aparatos suelen contar también con un grill para la carne que, cortada en filetes finos y cubierta con el queso fundido puede resultar deliciosa.

La mejor forma de acompañar una raclette

 Los ingredientes indispensables son:

 – Unas cuantas lonchas de beicon.

– Patatas nuevas pequeñas.

– Charcutería variada.

– Pepinillos y cebollitas en vinagre (que ayudarán a facilitar la digestión).

      Tampoco está de más acompañar la raclette con unos cuencos de ensalada verde o con diferentes pescados (salmón, gambas, etc).

 ¿En qué ocasiones puedo prepararla?

      Aunque al tratarse de queso caliente resulta más apropiada para los días fríos del invierno, también puede hacerse en primavera. Por su facilidad de preparación resulta muy cómoda para recibir invitados de manera informal. Cada vez podemos encontrar más quesos de este tipo en los hipermercados y tiendas de alimentación durante todo el año, pero si quiere preparar una raclette y no tiene el queso especial para ello, puede sustituirlo por otro queso como el Oka, que se suele encontrar con facilidad y su sabor es parecido.

 Procedimiento para que salga perfecta

 – Más o menos una hora antes de ir a servir la raclette, cueza las patatas o hágalas bajo las brasas de la chimenea.

– Corte el queso en finas lonchas del tamaño de las pequeñas sartenes de la raclette y póngalas en un plato.

– Una vez que todos los comensales estén ya sentados a la mesa, enchufe el aparato para que se caliente, y meta las cazuelitas bajo la fuente de calor de forma que el queso se vaya derritiendo poco a poco.

– Cada uno se sirve patatas en su plato y luego echa el queso derretido por encima. Así se va repitiendo la operación, hasta que el queso se haya terminado.

– Además de con patatas, también puede hacerla con otros ingredientes, como verduras, beicon, embutidos o pescado.

Otros consejos

     Salvo para los niños que estén en la mesa, le aconsejamos que acompañe la degustación de estos platos con vino (en principio mejor si es blanco) o con té, ya que el agua fría hará que sean más difíciles de digerir. Y para todos aquellos a los que no les preocupe el peso o no teman engordar a la hora de comer estas delicias, un pequeño plus para dar más sabor a las patatas, que previamente habrán sido partidas por la mitad, puede consistir en rociarlas con un chorrito de nata líquida, para después echar sobre ellas el queso fundido.

Más info: http://www.hola.com/gastronomia/trucos/2004/02/18/10219_la__27raclette_27_3A_.html?pos=1&iIdAnillo=10219

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