Paseo fotográfico por Málaga

Fotografías: D.S.

   Sánchez, director del Pollo Urbano, viajó este verano a Málaga para visitar a nuestro amigo fundador pollero, científico y corresponsal en Andalucía, Jesús Sainz Maza. Y de esa visita este paseo es uno de los trabajos que van a poder disfrutar nuestros lectores

     A principios de siglo hay cambios importantes en Málaga como son la circulación de tranvías en la ciudad y la puesta en funcionamiento de la Hidroeléctrica del Chorro, que surte de energía eléctrica.

    La neutralidad española durante la “gran guerra” (1914-1918) abrió paso a una corta coyuntura de recuperación económica, pero en ella se agudizó la conflictividad social e irrumpió una crisis de contenido revolucionario.

      En la primavera de 1.918 irrumpió en España una epidemia de gripe que llegó a Málaga en la primera semana de junio, cebándose en las clases deprimidas. A partir de 1.918 la conflictividad social alcanza su madurez. Se entra desde este año, y hasta 1.922-1923, en una fase de huelgas y agitaciones en la ciudad de Málaga y en el medio campesino. El periodo de 1.918-1920, denominado “el trienio bolchevique”, es una coyuntura altamente conflictiva para el movimiento obrero andaluz y momento de reorganización para el malagueño.

Málaga durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

    El censo malagueño en este periodo es bajo debido a la fuerte emigración. Se realizan obras públicas como la creación de Ciudad Jardín, del Pantano del Chorro y otros planes urbanos. En Málaga, al final de los años veinte, junto a la fragmentación de los viejos partidos monárquicos, parece haber un cierto reagrupamiento de los republicanos y un afianzamiento de la izquierda obrera. En cuanto a la cultura, en una posición de falta de libertades y bajo nivel cultural, surge curiosamente en Málaga un movimiento de gran altura intelectual, que tendrá una decisiva influencia en toda la creación posterior.

Blas Infante y Málaga

    Blas Infante fue un malagueño de Casares con vocación de andaluz, capaz de superar el estrecho espíritu “provinciano” a favor de la asunción de una plena “conciencia andaluza”. Pero su relación con Málaga es una constante a lo largo de su vida.

    En Enero de 1.918 Ronda vuelve a ser escenario fundamental en el proceso histórico del andalucismo por reunir allí la primera Asamblea Regionalista Andaluza. Ante el fracaso electoral de los andalucistas en Noviembre de 1.933 comienza un “exilio interior” de Blas Infante, que no finalizará hasta el triunfo del Frente Popular en Febrero de 1.936

La Guerra Civil y la repesión en Málaga (1936-1939)

    En Málaga, tras el triunfo del Frente Popular, derechas e izquierdas se enfrentan en la calle. Cenetistas y Falangistas son, quizás, los grupos más activos en esta espiral de violencia que preludia la Guerra Civil.

    Después, guerra y represión serán las variables explicativas de este dramático tramo de historia malagueña. La ofensiva sobre Málaga estuvo dirigida por el general Queipo de Llano, bajo el mando directo del duque de Sevilla.

A partir de los cincuenta se va afirmando la configuración de una economía dual en el ámbito malagueño: un sector moderno y progresivo, el turismo, y otro tradicional y regresivo, la agricultura y el mundo campesino. En estos años se produce un crecimiento desordenado de la ciudad. Se produce una expansión urbana, basada en una política urbanística de tolerancia.

     Entre 1960 y 1975 la historia de Málaga viene marcada por la presencia de dos aspectos primordiales. De un lado, la recesión económica de los sesenta, tras el crecimiento experimentado en la década anterior; de otro, la consolidación de la “dualidad demográfica malagueña”, por el contraste entre el proceso de vaciamiento poblacional del interior y el intenso poblamiento del litoral de la Costa del Sol.

      El impulso del turismo provocará el fuerte crecimiento demográfico de la Costa del Sol. Se pone en marcha una política económica que busca atraer, además de turistas, capitales extranjeros.

     Entre la expansión de los sesenta y la crisis de comienzos de los setenta van a irrumpir cambios decisivos en la realidad malagueña. Por una parte, la capital crece a un ritmo vertiginoso y de manera desordenada; por otra, se reanuda la actividad política y sindical de oposición al régimen, tras un largo tiempo de silencio. También se produce una recuperación cultural, de amplio calado social, ejemplificada en la fundación del Ateneo y en la creación de la Universidad.

    Con este bagaje emprende Málaga su nueva etapa histórica en la democracia.

Fuente: http://www.malagaturismo.com/es/paginas/malaga-en-el-siglo-xx/307

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