El genoma del SARS-COV-2 muestra que fue creado en un laboratorio según un estudio científico reciente


Por Jesús Sainz

   Un estudio científico evidencia que el virus de la COVID-19 tiene una marca genómica que no se ha encontrado nunca en la naturaleza. El estudio publicado por el Dr. Steven Quay, “Un análisis bayesiano…


Jesús Saínz Maza
Científico y Coordinador de la Sección

    …concluye más allá de toda duda razonable que el SARS-CoV-2 no proviene de zoonosis, sino que se ha creado en un laboratorio “, tiene 193 páginas y se puede descargar de Zenodo, un repositorio de acceso abierto:

https://zenodo.org/record/4477081#

     También es accesible un breve video que resume el contenido del documento: https://zenodo.org/record/4477212#

    El propósito del estudio es determinar el origen del SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19. La conclusión es que hay un 99,8% de probabilidad de que el SARS-CoV-2 provenga de un laboratorio y solo un 0,2% de probabilidad de que provenga de la naturaleza.

    El Dr. Quay ha hecho las siguientes declaraciones: “Como a muchos otros, me preocupa lo que parecen ser conflictos de intereses importantes entre los miembros del equipo de la OMS y los científicos y médicos en China y esto impedirá un examen imparcial del origen del SARS-CoV-2″.

   “Considerando únicamente evidencias científicas disponibles en el dominio público sobre el SARS-CoV-2 y usando estimaciones muy conservadoras en mi análisis, he llegado a la conclusión de que está más allá de toda duda razonable que el SARS-CoV-2 escapó de un laboratorio.”

  “Tenemos evidencias adicionales de que hay secuencias genéticas de una vacuna de adenovirus en muestras de cinco pacientes obtenidas en diciembre de 2019. Estas secuencias las produjo el Instituto de Virología de Wuhan y deben de ser explicadas. Este tipo de secuencias son típicas de un ensayo clínico para probar una vacuna. Con suerte, el equipo de la OMS explicará estos datos”.

    El currículo del Dr. Steven Quay avala sus afirmaciones. Tiene más de 360 publicaciones médicas y ha sido citado más de 10,000 veces, considerándosele entre el 1% de los mejores científicos del mundo. Es autor de 87 patentes y ha inventado siete productos farmacéuticos aprobados por la FDA que han ayudado a más de 80 millones de personas. Escribió el libro más vendido sobre cómo sobrevivir a la pandemia, Stay Safe: A Physician’s Guide to Survive Coronavirus. Dirige Atossa Therapeutics Inc. una compañía biofarmacéutica que desarrolla terapias novedosas para tratar el cáncer de mama y la COVID-19.

   El Dr. Steven Quay junto al científico Richard Muller declararon al Wall Street Journal a principios de junio pasado que la secuencia del SARS-CoV-2 indica que fue creada en un laboratorio ya que tiene marcas genéticas que no se han observado jamás en la naturaleza.

 https://www.wsj.com/articles/the-science-suggests-a-wuhan-lab-leak-11622995184

   Muller es profesor de física en la Universidad de California en Berkeley y anteriormente fue un científico senior en el prestigioso Lawrence Berkeley National Laboratory de EE. UU.

       El genoma es el lugar donde se almacena la información que permite crear proteínas; Se compone de “letras” (nucleótidos) que agrupadas de tres en tres codifican 20 tipos diferentes de aminoácidos.  En el genoma del virus de la COVID-19, se encuentran dos tripletes consecutivos cuya secuencia es “CGG-CGG”.

     Quay y Miller dicen que “en ninguno de los coronavirus, incluyendo COV-2, la combinación CGG-CGG nunca se ha encontrado de forma natural”. Y añade algo evidente, “un virus simplemente no puede captar una secuencia de otro virus si esa secuencia no está presente en ningún otro virus “.

    Los casos de doble CGG se suprimen de forma natural, dicen los dos científicos, sin embargo, en entornos de laboratorio ocurre lo contrario. Añaden que los expertos que defienden el origen natural del virus de la COVID-19 deben explicar por qué “el nuevo coronavirus, cuando mutaba o recombinaba, eligió su combinación menos favorita, la doble CGG”.

    Esto implica que la teoría principal debería ser un escape de laboratorio. La conclusión de que la fuga de un laboratorio es la causa más probable de COVID-19 se deriva del hecho de que el genoma doble CGG nunca se ha encontrado en un coronavirus de origen natural y se utiliza con frecuencia en entornos de laboratorio.

     Hay otra evidencia que apoya la conclusión de que se originó en un laboratorio, añaden Quay y Miller. Los coronavirus responsables del SARS y el MERS, que tienen un origen natural, evolucionaron hasta que las formas más contagiosas fueron las más frecuentes. Sin embargo, el virus de la COVID-19 no funcionó de esa manera.

   Los virus del SARS Y del MERS evolucionaron a medida que se diseminaban entre las poblaciones humanas, culminando con la forma más contagiosa. En el caso de LA COVID-19, el virus apareció en humanos ya en su forma más contagiosa y no se produjeron adaptaciones hasta que se observaron las primeras variaciones en Inglaterra meses después de que China reconociera la pandemia. La rápida optimización de COVID-19 no tiene precedentes e indica un largo período de adaptación antes de la emergencia de la pandemia.

   La conclusión de Quay y Miller es que “la presencia de una secuencia doble CGG es una fuerte evidencia de manipulación genética, y la ausencia de diversidad en el brote de la pandemia sugiere una aceleración de la ganancia de función. La evidencia científica apunta a la conclusión de que el virus se desarrolló en un laboratorio”.

   Este estudio se publica poco después de las declaraciones del 26 de mayo de 2021 del presidente Joe Biden, quien solicitó a la comunidad de inteligencia nacional que redoblara sus esfuerzos de investigación sobre los orígenes del virus.