El caso del asesino y violador atrapado más de 40 años después.


Por Jesús Sainz

   Durante más de una década, los residentes del Condado de Sacramento (EEUU) estaban aterrorizados porque un sádico depredador llevaba años cometiendo asesinatos y violaciones impunemente en sus vecindarios.

    Se le conocía como el “violador del Área Este”. Se cree que dicho criminal cometió al menos 12 homicidios, 50 violaciones y 100 asaltos entre los años 1974 y 1986. El criminal era muy meticuloso y se pensaba que tenía información interna de la policía para no ser atrapado. Parecía que nunca se le podría arrestar.

   Sin embargo, no ha sido así. El 24 de abril del 2018, un martes por la mañana, Joseph James DeAngelo, de 72 años, jubilado, ex oficial de policía y conocido por sus vecinos como una persona obsesionada con el cuidado del césped de su casa, fue arrestado como el presunto violador del Área Este. También fue conocido a lo largo de su carrera delictiva como el “Acechador de la Noche”, el “Asesino del Nudo de Diamante”, y el “Asesino del Estado Dorado”.

   El violador usualmente llevaba una máscara de esquí y un arma. Ataba y amenazaba a sus víctimas. Además, se llevaba recuerdos: fotografías, joyas y otros objetos. Su tranquilidad y confianza era tal que a veces comía o bebía en las casas de sus víctimas después de cometer los crímenes. Según la jefa del F.B.I. en Sacramento, los datos que tenían sobre los ataques sugerían que el asesino y violador sabía lo que la policía buscaría en la escena del crimen o que tenía información privilegiada sobre la investigación.

   En los años de los crímenes, DeAngelo era un oficial de policía en Auburn, una comunidad en las colinas del norte de California. Vestía de uniforme y patrullaba las calles y respondía a las llamadas de rutina.

   En 1986, los 12 años de agresiones, violencia y muerte del criminal cesaron, al menos en California. Después de doce muertos, al menos 50 mujeres violadas y más de 120 casas robadas.

   A fines del 2017, la policía, que no había abandonado el caso, subió la secuencia de ADN de una muestra del “violador del Área Este” a una página web dedicada a la genealogía. El ADN provenía de una muestra de semen que se tomó en uno de los crímenes y que se había conservado congelada. Los investigadores subieron los datos genéticos a GEDmatch, una red social donde alrededor de un millón de personas han proporcionado sus perfiles genéticos para ayudar a encontrar a sus familiares. Esta red genera árboles genealógicos basados en los perfiles genéticos y así identifica las relaciones familiares entres los individuos que proporcionan su ADN.

    Utilizando los datos genealógicos, los investigadores, con la ayuda de la genealogista Barbara Rae-Venter, encontraron a unos 20 primos terceros del asesino e identificaron a un ancestro común: un tatarabuelo que vivió en el siglo XIX. A partir del ancestro común, investigaron a todos sus descendientes. Los posibles sospechosos eran hombres nacidos entre 1940 y 1960, y que vivían en California en los años en los que se cometieron los crímenes. Al final, se centraron en DeAngelo. La policía de Sacramento lo vigiló hasta que pudo conseguir una muestra de su ADN sin que éste se enterara. La muestra demostró que el ADN era de la misma persona que el del asesino de los 70 y 80.  DeAngelo era el asesino y violador.

   El viernes 27 de abril de 2018, DeAngelo fue trasladado a una sala del tribunal del Condado de Sacramento, con las muñecas esposadas a su silla de ruedas. Llevaba un mono naranja con la inscripción “Sacramento Co Prisoner” en grandes letras grandes en su espalda.

   Este caso es un ejemplo de las nuevas herramientas de investigación policial. Investigación basada en los árboles genealógicos creados por Barbara Rae-Venter utilizando información genética, datos del censo, obituarios, etc. Rae-Venter estuvo casada con Craig Venter, el científico que dirigió la secuenciación del genoma humano en 2001. Se sabe que Barbara Rae-Venter está colaborando actualmente en la resolución de otros 50 casos criminales.

    No solo Rae-Venter, sino otros genealogistas han entrado en el campo de la investigación policial. El éxito del caso del “violador del Área Este” ha hecho que una compañía llamada Parabon, dedicada a la consultoría forense, lance una sucursal dedicada a la genealogía. CeCe Moore, una genealogista genética conocida por su trabajo en casos de adopción, ha anunciado que está avanzando en seis casos de asesinato y dos casos de agresión sexual. Además, Colleen Fitzpatrick, una científica espacial convertida en genealogista genético, está trabajando en una docena de casos de asesinato para Identifinders International, una organización de identificación forense.