
A perro flaco, todos son pulgas. Esta pasada semana ha sido realmente de Pasión para el Pollo Urbano porque estando ya todo previsto para volver a la normalidad editorial tras el fiasco habido meses pasados que nos obligó a replantear casi toda la revista, y poco a poco veíamos las luces del próximo amanecer del día 1 de Abril y nos disponíamos a lanzar el Pollo nº 251 cuando, de repente, los mecanismos del ordenador de la Redacción que lo hacen posible se convirtieron en pulgas impidiéndonos lanzarlo a la red luego del ímprobo trabajo que todos los colaboradores, como cada mes, habían metido en las diferentes tareas que lo hacen posible
Pero gracias a la habilidad de Paco Solans, jefe de Neodoo, el sábado fue de Gloria porque pudo activarlo en la distancia y ya el lunes Santo, Diego Melero, diseñador corporativo le pudo meter mano a las “generalas” y boletines para conocimiento y disfrute de colaboradores, suscriptores y lectores polleros.
Agradecemos en el alma a todos aquellos que se ha interesado por la terrible situación pasada y nos ponemos desde este mismísimo momento a intentar resolver para que no se repitan, todos los fallos habidos hasta ahora. Muchas gracias a todos los lectores, subscritores y anunciantes por vuestra comprensión al tiempo que os comunicamos que, a partir de ahora, van a hacer falta más que pulgas para silenciar el piar mensual del Pollo Urbano








