Indonesia: Curiosidades Balinesas

Por Marta Notivol Gracia

      Uno de los aspectos que más nos fascinan de los viajes es conocer las costumbres y la cultura del país que visitamos. Sin embargo, no es fácil de hacer en estancias breves de varias semanas y en viajes turísticos. En ocasiones, generalizamos pequeños hechos a todo un país…


Marta Notivol Gracia
Corresponsal del Pollo Urbano en Indonesia

…y es fácil también no comprender realmente el porqué de muchos de sus hábitos.

Cultura y costumbres que junto con la religión conforman la vida cotidiana

   Mis largas estancias en Bali me han permitido observar con más detenimiento estas peculiaridades.

    Uno de los aspectos más característicos de gran parte de los países asiáticos que más nos sorprende es el transporte de personas y mercancías. Aquí en Bali, es efectivamente un espectáculo.

    El scooter es el transporte por antonomasia. Por supuesto que hay camiones (no muy grandes, pues las carreteras no son amplias en la mayoría del país) para el transporte de mercancías y coches o taxis, pero dado que la economía de las zonas rurales (que es la mayor parte de la isla) está basada en gran parte en los pequeños e incluso, podríamos decir, diminutos comercios, es necesaria una forma de transporte autónoma.

   Hace años, esta forma de transporte era la bicicleta, y podíamos ver increíbles malabares para llevar múltiples cargas en ellas. Afortunadamente para sus cuerpos y desafortunadamente para la naturaleza, la bici ha prácticamente desaparecido y ha sido sustituida por unas prácticas motos de 50 cc a 150 cc.

    La mayoría de las economías familiares no pueden permitirse tener un coche y afortunadas son las que disponen de motos. Los automóviles, los que los tienen, son para utilizar como negocio, es decir, como taxi y realizar rutas turísticas.

    Es así como transportar o viajar en moto es primordial y por lo tanto se acomoda a las necesidades. De esta forma podemos ver muy frecuentemente familias enteras en la misma moto, o madres con sus niños de pie, delante de ellas, felices cual atracción de feria, con la cara deformada por el viento.

       También podemos observar una gran habilidad de las mujeres de cualquier edad para ir montadas a lo amazona cuando se dirigen a las ceremonias (pues el sarong es estrecho) y llevando bandejas de ofrendas enormes compensando las curvas y la velocidad maravillosamente sin sujetarse al piloto.

   Al no existir en muchos casos autobuses públicos o escolares, es también necesario y permitido el uso de las motos a niños y niñas cuyas piernas o habilidades les permitan conducirlas. Así, pueden ir varios en la misma y son menos las familias que deben desplazarse. Son disciplinadas y disciplinados y tienen un aspecto muy serio cuando circulan con sus uniformes tan elegantes y pulcros.  En el caso de existir transporte para ir a la escuela, se trata de camiones descubiertos donde viajan todos de pie, no sabría decir cual preferiría yo para mis hijos, pero en todo caso se trata de trayectos cortos.

     Nada tienen que envidiar a estas imágenes los múltiples transportes de mercancías. Son capaces de llevar cualquier cosa: cientos de huevos, enormes paquetes de hierva, estructuras de venta ambulante de comida, jaulas de gallos, grandes y largos juncos, televisiones, telas, bidones de plástico, cañas de bambú de unos 4 metros de largas …Tengo que reconocer que cuando vi todos estos trasportes en bici hace años me pareció más impresionante. Ya me he acostumbrado, ¡pero no dejo de reconocer su mérito!

       Debo matizar que esta detallada descripción corresponde al mundo rural. La capital Denpasar (al sur de la isla) y sus comunidades adyacentes, como Sanur, Canggu, Seminyak, Kuta, Kerobocan… que forman una aglomeración de 2.240.000 habitantes son diferentes en algunos aspectos. Aquí, las motos y los coches luchan por el espacio para circular de una forma relajada y al mismo tiempo meticulosa. El concepto del espacio vial no tiene nada que ver con el nuestro. Si hay un espacio para pasar con calma, se pasa, uno detrás de otro sin agresividad ni estrés, lo que permite agilizar una circulación de un parque de vehículos excesivamente numeroso para las infraestructuras existentes.  

    Estas infraestructuras van mejorando progresivamente, con construcciones como la carretera de peaje de Bali Mandara sobre el mar a través del golfo de Benoa que conecta la ciudad con el sur de Kuta, el aeropuerto y con Nusa Dua que vista desde el avión resulta formidable.

    Al igual que en nuestros territorios, las infraestructuras llegan cuando la necesidad aprieta y existen algunas zonas que dan terror circulatorio por sus atascos viales. Una de estas es Canggu (pronunciado changu): la ciudad más deseada para vivir por los expatriados y extranjeros en general por su gran vida nocturna y juvenil.  Personalmente, me resulta una pesadilla la necesidad de atravesarla para ir a algún sitio (como el maravilloso templo de Tanna Lot). La imagen que muestro y que me envió un amigo que vive allí, describe mejor que yo esta amalgama de personas viviendo y desplazándose todos los días

      Ahora es cuando nos preguntamos por la normativa. Existir existe. La edad para tener el carné de los 2 primeros niveles es de 17 años. El casco es obligatorio y los extranjeros debemos venir con nuestro carné internacional o hacernos uno equivalente si residimos aquí. La vigilancia policial es más estricta en la gran ciudad que en los pequeños pueblos, si bien en general la necesidad obliga a mirar a otro lado, tanto hacia los turistas como hacia las necesidades familiares. Pero esta permisividad se verá rota en el caso de un accidente, así que uno debe analizar la situación y ser consecuente, es decir, si tienes un pequeño accidente seguramente las compañías aseguradoras estudiarán en qué medida cumplías con la normativa.

     Y ahora, como la amabilidad y la alegría reinan en esta isla, vamos a centrarnos en las fiestas y ceremonias que son las actividades que les dan tanta y tan deseada distracción. Ya hemos hecho referencia en un reportaje anterior (Bali, la isla de los dioses) a las numerosas y variadas ceremonias religiosas y sociales que existen en la vida de los balineses.

      Estas ceremonias tienen valor lúdico, social y religioso al mismo tiempo. La ceremonia en sí misma no es todo. Los preparativos forman parte de ellas. Se reúnen las vísperas para la confección de todo tipo de elementos: pueden ser preparativos alimenticios, las mezclas de especias y los asados de cerdos son realizadas por los hombres. Las ofrendas (pequeñas bandejitas con grupos florales, galletas, arroz y otros pequeños elementos) que son muchas, las preparan las mujeres. En ambos casos, la diversión está garantizada, las risas, las bromas y la festividad están presentes, no sin perder la seriedad que requiere el buen hacer de todos los preparativos.

      La sencillez, apertura y al mismo tiempo el orgullo de sus costumbres hace que se muestren siempre de acuerdo con que les observes, les preguntes, les fotografíes y compartas con ellos cualquier situación de sus ceremonias. A veces siento pudor de hurgar en sus ritos, pero ellos no se muestran en absoluto reticentes a que lo hagas. Esto, para mí, es una muestra de que se sienten parte de ellos y por lo tanto indisociable sin que les preocupen nuestras intenciones y al mismo tiempo saben que para nosotros es atractivo, pero no es parte de nuestras vidas. Todo se desarrolla en un halo de respeto y aceptación mutua.

     No todas sus tradiciones son fáciles de aceptar. Las ceremonias y otras ocasiones locales tienen una actividad que adoran los hombres balineses: las peleas de gallos. Todavía no comprendo bien cómo se desarrollan, ni la permisividad con la que se realizan. Por un lado, están prohibidas con apuestas, pero están permitidas en las ceremonias y como diversión. Siglos de tradición no pueden evitar que se mantengan en muchas ceremonias festivas, después de rezos, danzas, comidas y charlas.

    El cuidado de los gallos previamente a las ceremonias es meticuloso y ocupan un lugar principal en las casas. La venta de gallos de pelea y sus jaulas es muy popular y crea todo un engranaje comercial.

     A la hora de la pelea, la crueldad es intrínseca. Los gallos son azuzados para que se vuelvan agresivos arrancándoles alguna pluma o confrontándoles cara a cara con el adversario. Colocan cuchillas en las patas para que los ataques sean más certeros y rápidos. Una pelea no dura mucho y termina cuando un gallo muere o queda mal herido. Las peleas de gallos tienen relación con la demostración de la hombría y las rivalidades triviales. Tienen relación también con el paso de la adolescencia a la edad adulta y valiente y los jóvenes son introducidos por sus padres o abuelos.

       Bajo la cobertura religiosa, la lucha de gallos contribuye a alejar los malos espíritus y para ello derramar sangre es necesario. Una vez más, la legalidad y la permisividad van en paralelo y no es la lucha de gallos una actividad que se muestre al turismo, pero tampoco hay clandestinidad.

     Esta necesidad de sentirse seguros hace que diariamente realicen cortos rituales o rezos en la vivienda. Normalmente son 3 veces al día en sus casas, pero lo más habitual es una vez por la mañana. Dado que todas las casas tienen su pequeño templo como mínimo, es en él donde se presentan con un sarong o fular grande que cubre las piernas y un cinturón de tela superpuesto. Esta vestimenta es imprescindible por respeto a los dioses y debe ser utilizada igualmente en las visitas a templos. Rezan con unas frases sencillas que solicitan el buen desarrollo de algunas actividades cotidianas y de la salud de los familiares próximos representada por pétalos de diferentes colores que se colocan en el cabeza entrelazados en el pelo una vez presentados. Pulverizaciones con agua dulce de dos recipientes diferentes finalizan el rito. La finalidad de esta oración es alejar los malos espíritus y es por ello por lo que se colocan alrededor del terreno de la vivienda. Poco importa que la casa esté ocupada o alquilada, aprovechan cualquier ocasión (como el hecho de venir para la limpieza o el mantenimiento) para colocar todas estas cestitas alrededor con su incienso y sus flores, arroz y galletas. Si les es posible acceder a la casa lo realizarán diariamente, eso sí solicitando tu aprobación, y no vemos apropiado rechazarla a pesar de nuestra condición de agnósticos, por la necesidad que tienen de que todos los espacios sean protegidos. y al fin y al cabo estamos en su casa y es obvio que no estamos aquí para cambiar nada sino para disfrutar de las ventajas de su país.

 

     Hablando de ventajas, me gustaría volver a hacer referencia a la enorme amabilidad y solidaridad que emanan la inmensa mayoría de los balineses. La sonrisa es una constante cuando te diriges a ellos y estrechar la mano con las presentaciones adecuadas es frecuentes con todo el mundo. No les falta ocasión para ayudarte u ofrecer su ayuda y estrechar lazos con los vecinos es importante. Se interesan por ti, preguntando por tus actividades, y no se trata de curiosidad con el fin de controlar, sino una forma sencilla y abierta de entablar comunicación. Las puertas abiertas en las casas y las llaves en la moto son habituales y no hay ningún riesgo de que te falte nada, sobre todo en los medios rurales, de modo que el espíritu en calma te deja vivir el día a día de una forma relajada y confortable. En definitiva, un buen regalo para disfrutar de la vida.

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