Trinchera, palanca y corneta

 

Bueno, queridos amigos, vamos poco a poco. Más lentamente de los previsto pero es que el trastazo que recibimos fue importante y recomponer todos los contactos, mecanismos y rutinas ha sido toda una aventura y eso que por suerte hemos contado con la generosidad y la paciencia impagable de lectores, colaboradores y anunciantes.

   Y esto, nos ha hecho fuertes a pesar de que en este ínterin también le ocurrieron cosas evidentemente mucho peores a amigos y camaradas que han estado expuestos al fuego cruzado de las envidias los unos y la pasta volandera los otros.

     Pero han aguantado y ya están comenzando a recomponer  su ruta marítima   que deseamos  de feliz travesía y de absoluta bonanza

    Nosotros aquí seguimos, como siempre, siendo trinchera de los amigos, palanca para remover injusticias cercanas y corneta  para difundir las alegrías amen, de vez en cuando, de lanzar al mar de la literatura pequeños pececillos que seguro van a engordar y serán excelentes pescados para el futuro disfrute de nuestros fieles lectores que durante tanto tiempo nos están acompañando.

   Otro mes que casi hemos llegado a tiempo de entregar un nuevo Pollo, el 252, gracias, como siempre, a la generosidad de nuestros colaboradores. Un fuerte abrazo para todos