Bueno, queridos lectores: parece ser que la revista poco a poco va cogiendo el trote pollero que deseábamos desde que ocurrió el colapso y ya esperamos, ansiosos, entrar en el Otoño con nuevas ideas y colaboradores que, seguro, van a hacer aportaciones singulares y del gusto de todos los que hacemos posible esta aventura editorial de ya larguísima trayectoria.
Entre los proyectos más inmediatos, queremos, entre todos, hacer una sosegada reflexión sobre el significado que el uso tan habitual y multitudinario de las “redes sociales” está teniendo en las relaciones de los “medios” (entendidos genéricamente) con sus lectores y como el poder político está apoderándose de toda forma de comunicación en red para hacer llegar sus mensajes directamente sin análisis y sin intermediarios con la excepción de los medios tradicionales afines que ahora ya, solamente son altavoces de las estrategias electorales preconcebidas y dirigidas preferentemente a las personas mayores, donde esperan recoger el voto cautivo de su especial situación en una sociedad tan veloz donde ellos apenas pueden acceder a todo tipo de usos tecnológicos para los que no los han preparado y que están inundando cada vez más su vida diaria.








