El mal pelo pollero


Editorial

    Ya no sabemos a quién implorar para ver si, de una vez, echamos el mal pelo que nos viene saliendo en cada número del Pollo que últimamente lanzamos a la red.

   Y lo cierto es que nuestros colaboradores  son cada día más cumplidores y que los mecanismos polleros deberían estar perfectamente lubricados después de tanto tiempo de uso. Pero, justo cuando llega el momento, hay algo que se empecina en rompernos la simple mecánica de lanzar un nuevo número a Internet.

  Nos hemos puesto a intentar resolver estos problemas con todos los medios a nuestro alcance y lo cierto es que, hasta ahora,  solamente la buena voluntad de los técnicos de Neodoo que llevan para adelante el funcionamiento de nuestros servidor nos han ido salvando de los demoledores naufragios que hemos ido sufriendo.

  Pero, grandes veteranos que somos en materia de estos pequeños medios de comunicación y su correspondiente tecnología internáutica no nos vamos a amedrentar. Nos ponemos firme y metódicamente  a intentar resolver estos problemas, fundamentalmente porque nuestros fieles lectores y nuestros sufridos colaboradores se lo merecen.

  Vamos a ver si es posible que estos sobresaltos desaparezcan de la redacción. Un fuerte abrazo para todos.