Visitamos el refugio-estudio del artista Miguel Angel Arrudi


Por D.S.

    Este pasado Verano, fuimos invitados por el amigo, artista y colaborador del Pollo Urbano Miguel Ángel Arrudi a visitar su estudio-refugio en Ibonciecho, al lado se Sallet de Gállego. Y hasta allí me fui acompañado por el común amigo y fotógrafo Rafael Esteban.

   Una vez en Sallent visitamos la tienda de antigüedades de Oscar, otro buen amigo, y luego de conseguir la llave del candado de la cadena que cierra el paso a vehículos no autorizados y comprar un excelente pan, nos pusimos en camino.



   “Hay que circular siempre en dirección al polideportivo y estar atentos para no confundirse con otro camino que sale a la izquierda. El tramo encementado se convierte rápidamente en pista de tierra y piedra. Coincide con la GR11. A partir de aquí comienza ahora un agradable ascenso por un camino bastante bueno y recién reparado  que suavemente va ganando altura a la vez que va dejando desvíos laterales que no hay que tomar. Cada vez más “asilvestrado” el camino toma a tramos pequeños aspecto de sendero que cruza un par de regueros de agua. En poco más de 2,5 kilómetros el caminito aboca a la pista que desde la Sarra asciende hasta nuestro objetivo.



   Dejamos la GR11 que va a la izquierda hacia La Sarra y tomamos el camino a la derecha -PR- que asciende en un tramo en malas condiciones, muy suelto, pero que pronto mejora. La pista asciende sin que sea excesivamente dura en ningún momento a pesar de lo que a primera vista pueda parecer. En un kilómetro llegamos a una cleta de alambre y palos que dejaremos como la encontremos, ( se cierra para impedir el paso de las vacas y los terneros que en estas fechas pastan arriba)  A partir de aquí una serie de lazadas nos dejan en la hoya de Canciecho desde donde vemos la pista que sube a gran altura. Una larga lazada hace que este tramo, el más duro del recorrido, no lo sea tanto como parece y por terreno muy aéreo suelto y pedregoso fruto de mil derrumbes ascendemos hasta llegar a una presa, me imagino que para protegernos de las avenidas del barranco de Sanchacollons. Un par de fuertes recurvas nos permite llegar al refugio-estudio de Arrudi y si seguimos, llegaremos a y poco después al final de la pista junto a una tubería que viene del ibón de Respomuso…”



    Una vez que llegamos al refugio acompañados del inteligente perro “Soco” que en todo momento nos fue marcando el camino, pasamos un día extraordinario pese al mal tiempo, disfrutando de esas maravillosas vistas y practicando el deporte que ha inventado nuestro amigo, una especie de golf de altura, divertido y sedante.



Y aquí, queridos lectores, os dejo con este reportaje para vuestro disfrute ¡Gracias al maestro Arrudi por las horas pasadas en tan bello lugar!



    “La villa de Sallent de Gállego, está situada en la cabecera del Valle de Tena, a unos 1.300 metros sobre el nivel del mar, con una población de unos 1000 habitantes dedicados a al ganadería y el turismo.Es uno de los municipios con más picos de 3.000 metros, siendo la población de punto de partida para su ascensión. El municipio linda con la frontera de Francia, siendo esta zona Parque Nacional des Pirynées.



    El Valle de Tena, está situado estratégicamente en el centro del Pirineo Aragonés, pudiéndose acceder al Valle, por España o por Francia, ya que las comunicaciones han mejorado significativamente en los últimos años. Gran parte del recorrido desde Madrid, Barcelona, Bilbao y San Sebastián, se realiza por autopistas o autovías . Las carreteras del Valle recientemente mejoradas y la apertura de la autovía Zaragoza-Huesca aseguran un cómodo acceso a cualquier población del Valle de Tena.



    El Valle de Tena, en la cuenca alta del río Gállego, es uno de los más bellos del Pirineo. La entrada al mismo tiene lugar a la altura del estrecho de Sta. Elena, llamado popularmente el “zoque” y que no es sino los restos de una antigua morrena glaciar.

    A esta altura se encuentra el dolmen, el fortín y la ermita. Un puñado de pueblos jalonan este hermoso valle pirenaico: desde el presente podemos adivinar, escrudiñar el pasado: en sus casas, igleslas, rincones, en los viejos y polvorientos documentos… Bubal, Piedrafita, Tramacastilla de Tena, Sandiniés, Hoz de Jaca, Saqués, El Pueyo de Jaca, Panticosa, El Baineario, Escarrilla, Lanuza, Sallent de Gallego, y Formigal. Los pueblos y sus gentes, unos vigorosos, otros luchando contra la despoblación, presente y futuro, pero también pasado. Restos megalíticos en las zonas de Piedrafita, Trama-castilla y Sabocos son testimonio del primitivo poblamiento de este valle.



   Las aguas termales de Panticosa eran ya utilizadas por los romanos, pero la romanización de los altos valles pirenaicos fue muy debíl y el proceso civilizador debió avanzar al compás de la cristianización. Probablemente bajo influencia carolingia, en época musulmana estos valles debieron servir de refugio a los rebeldes, incluso musulmanes y pronto se contemplan como tierras de libertad, al menos para los cristianos. En el siglo XI bajo Sancho el Mayor de Navarra un noble rige el Valle de Tena lo que hace suponer que el valle formaba una entidad política aparte del condado de Aragón. A la muerte del rey estas tierras ya se consideraban como aragonesas.

En un principio los pueblos no constituían núcleos urbanos propiamente dichos sino agrupaciones de aldeas, pardinas o “vicos” diseminados en torno a una o varias iglesias. En Panticosa existian dos núcleos diferenciados el vico de San Salvador y el de Santa María, los dos con entidad propia, con administración y con finanzas independientes: estos dos vicos son perceptibles aún en el urbanismo actual. En Sallent subsisten nombres de diversos “vicos” o barrios: Casadios, Zarratiecho, el Paco…



    Desde la Alta Edad Media el valle era considerado como una unidad, constituía una Universidad gobernada por un concello de representantes de los diversos lugares a modo de pequeño parlamento, denominado en el siglo XV la hermandad de Tena que luego se transformó en la “Junta General de la Val de Tena” presidida por el Justicia. En aquel entonces la Val de Tena contaba con doce lugares agrupados en tres quiñones: Sallent y Lanuza formaban el quiñón de Sallent; Panticosa, Hoz, El Pueyo y Exena, el de Panticosa; y Tramacastilla, Saqués, Búbal con el nucleo aislado de Polituara y los anejos la casa de La Artosa y la pardina de Estarluengo, Piedrafita, Escarrilla y Sandiniés el quiñón de la Partacua. De estos lugares, Estarluengo, de ubicación desconocida, y Exena desaparecieron en el siglo XVI, Búbal, Polituara, Saqués y La Artosa fueron afectados por la construcción de los embalses de Búbal y Lanuza en la década de los setenta.



    El quiñón tenía competencia en materia de pastos, ganadería, construcción de puentes, reparación de caminos etc. Los documentos existentes hablan de frecuentes relaciones con los valles pirenaicos de la vertiente francesa (Ossau, San Sabin) lo que indica una cierta unidad montañesa basada en una economiá común, en contradicción incluso con las politicas nacionales de sus respectivos países.



    Pero la concesión de privilegios reales hace también suponer que los habitantes del valle sirvieron con frecuencia de punto de choque y barrera a los muchos intentos de penetración de fuerzas enemigas, sean estas francesas, inglesas o gasconas segun las diferentes épocas y vicisitudes de la vertiente francesa. Por este Valle huyó Antonio Pérez, polémico secretario de Felipe II y por este valle comenzó la fracasada invasión de Aragón para vengar la muerte del Justicia Juan de Lanuza y el atropello de los fueros aragoneses. Historias de brujas y viejos contrabandistas forman también la historia a un tiempo mágica y real del valle. El centralismo de la modernidad puso fin a la autonomía de estos valles y la nueva organización municipal acabó con la antigua organización comunitaria de los viejos vicos. El hoy del Valle, cuando las fronteras se abaten y la montana ya no es sinonimo de aislamiento, el retroceso de la economía y formas de vida tradicionales es paralelo al avance de nuevas actividades; centrales hidroeléctricas y desarrollo turístico, que han transformado su fisonomía y formas de vida.



    El Arca de los privilegios del Valle de Tena Símbolo de unión y organización de los tres quiñones, albergaba la documentación y los privilegios del Valle. Con su triple cerradura, cada quiñon disponía de una de las tres llaves y sólo podía ser abierto mancomunadamente.

Fuente: http://www.sallent.info/es/index.aspx

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