Marruecos y el Sáhara Occidental


Por Agustín Gavín

     En el Pollo Urbano de hace unos meses hablábamos con un amigo saharaui en un trabajo llamado “Que viene el lobo”. Nos contaba que se iban disipando las esperanzas de un referéndum de Autodeterminación para el Sahara y que la guerra se veía como una salida…


Agustín Gavin

Corresponsal Internacional del Pollo Urbano y Presidente de www.arapaz.org 

… para que el pueblo saharaui pudiera constituirse en un Estado. La situación ha empeorado, la actuación de la diplomacia norteamericana en la región desde hace años prácticamente ha roto la esperanza del añorado referéndum propuesto por Naciones Unidas en los años noventa aunque quede un hilo de esperanza que no es otro que la Unión Europea batalle en los despachos los criterios de Naciones Unidas. Tarea complicada: por ejemplo, el gobierno sueco tuvo que renunciar a una propuesta en Diciembre del 2012 por el reconocimiento del Estado Saharaui en su Parlamento. Marruecos paralizó los permisos pactados para abrir tiendas de Ikea en su territorio y ya se sabe que el negocio es el negocio.

    No debió gustar el trabajo como enviado especial de Naciones Unidas para el Sahara Occidental del expresidente alemán Horts Kohler que había conseguido reunir a las partes en dos o tres ocasiones, y que dimitió por supuestas razones de salud y hasta la fecha varios candidatos de Naciones Unidas han sido rechazados. La diplomacia belicista de la administración Trump ha llevado a una guerra fría moderna en todo el planeta y para muestra su actuación en Oriente Medio y el Magreb. Esperemos que la guerra de verdad sólo sea fría. Sus experimentos diplomáticos abarcan muchas voluntades en lugares utilizados como bancos de pruebas como Irán, Yemen, Líbano, Turquía, Libia, Arabia Saudí, Qatar, Israel, Afganistán, Siria… y un arco geográfico al que se incorporan Marruecos, Sahara Occidental, Mauritania y el Sahel.

   En una de las visitas a los campamentos en Tinduf y teniendo como anfitriones un atardecer en una Haima- tienda de campaña familiar- a las fuerzas vivas de la Wilaya equivalente a lo que sería una provincia española en el desierto pedregoso – en el campo de refugiados de El Aaiun, escuchamos de la boca de un antiguo combatiente de la guerra con Marruecos y Mauritania, amigo del entonces presidente saharaui Mohamed Abdelaziz y que había estado de delegado en España, algo parecido a esto. Estamos hablando del 2003 o 2004.

    “Entre la diáspora, los que estamos refugiados aquí en Tinduf y los que están en territorio marroquí podemos sumar como mucho quinientas mil personas. Hay ciudades dormitorio españolas que tiene esa cifra y no digamos ya países que han conseguido la independencia recientemente con muchos menos habitantes y bendecidos por la comunidad internacional. Nosotros no lo podemos decir en la mesa de negociaciones, no podemos negociar a la baja, ustedes los de las ONG´S podrían argumentar en los oídos sin gritar mucho de los negociadores internacionales que la intransigencia de Marruecos queriéndonos convertir en una provincia más nos conduce inexorablemente a reanudar la guerra que paramos en 1991, a menos que se ponga encima de la mesa algún tipo de solución salomónica que podría ser la siguiente, a pesar de que aquí no todo el mundo está de acuerdo: partir el Sahara Occidental en dos, los fosfatos y el posible petróleo para Marruecos y que hagan allí su provincia y la otra mitad, con las aguas territoriales de pesca que en su momento pertenecieron a España y que en 1976 se quedó Marruecos por el alma de la abuela como dicen ustedes, para la subsistencia de ese medio millón de saharauis convertido ya en Estado que comentaba antes. Allí estaría la RASD y con nuestras buenas relaciones con Argelia compartiendo su salida al mar tendríamos más que suficiente, seríamos libres”.

    La primera vez que trasladamos esto hace doce años a la opinión pública nos llovieron críticas de todos los lados. Se podría reflexionar sobre ello antes de que los vientos de fuego de misiles como en Gaza, intifadas y guerras de guerrillas soplen por la región.

    La República Árabe Saharaui Democrática -RSAD- constituida y reconocida por muchos países aunque esté de prestado en el pedregal de Tinduf en Argelia, sigue el canon del estado moderno de Montesquieu. Allí parte del pueblo saharaui condenado al exilio y sobreviviendo con ayuda humanitaria, tiene su órganos, legislativo con su correspondiente Parlamento, el Judicial  y el Ejecutivo, en Tinduf está la presidencia de la Republica aunque su presidente y secretario general del Frente Polisario  Brahim Ghali en estos últimos años desde que fue elegido por el fallecimiento del histórico presidente Mohamed Abdelaziz ha estado en traje de campaña supervisando las zonas más conflictivas en el ángulo fronterizo de Guerguerat entre Mauritania, Marruecos y los territorios liberados desde el alto el fuego de 1991. La RASD ha llegado a estar reconocida por más de ochenta países y es miembro de la Organización de Estados Africanos, aunque últimamente se ha recortado su influencia internacional.

    Solo les falta el territorio que fue ocupado por Marruecos cuando los saharauis fueron expulsados con bombardeos de fósforo apoyados ya entonces por EEUU en lo que se llamó la Marcha Verde de 1975-76 aprovechando el vacío de poder en su país colonizador, España, por la muerte de Franco.

    La administración Trump en su lógica agresiva ha continuado protegiendo a Marruecos a través de socios e intermediarios como Arabia Saudí, Emiratos y en sus últimos estertores, pensando que iban a repetir ganando las elecciones directamente y sin complejos saltándose a Naciones Unidas, bendiciendo con su postura de gendarmería mundial que los territorios del Sahara Occidental eran ya de soberanía marroquí enfadando por supuesto al resto de la diplomacia internacional.

   Marruecos ya había ofrecido a la administración Trump bases militares, además de la de Tan-Tan en funcionamiento desde el 2008 entre Ifni y Tarfaya a veinte kilómetros de la costa con mayoría de población saharaui y a trescientos kilómetros de Fuerteventura, para el mejor control de la zona con los argumentos de atender desastres naturales y vigilancia del terrorismo en el vecino Sahel donde el yihadismo campa a sus anchas. Hasta ahora nadie se ha preocupado utilizar tecnología de última generación como se ha hecho en otros lugares cuando ha interesado. Ahora no parece prioritario desmembrar los tentáculos del yihadismo más radical que se financia a través del tráfico de armas, el de drogas, ni desmantelar la logística militar de los bandidos que se hicieron con armamento francés del desastre de la guerra de Libia y la venta de su petróleo en el mercado negro. A veces nos da por pensar que tienen patente de corso porque es un buen argumento para prolongar la agonía de países que no logran estabilizarse desde la época de la descolonización. A la argumentación, ya utilizada en otras ocasiones, de prevenir catástrofes humanitarias, luchar contra el terrorismo y defender la democracia, ahora se suma el control de petroleros que surcan el atlántico con crudo no controlado por la OLP. Marruecos en estos momentos es el país del Magreb que posee el armamento más sofisticado y mejor preparado, con consulados y relaciones diplomáticas con países del Oriente Medio en esa rocambolesca y maléfica aventura diplomática del Pentagonismo a través de la administración Trump. El actual presidente Binden tarda demasiado en opinar sobre esta situación, pocos creen que le dé la vuelta al calcetín, aunque todo es posible, mientras tanto siguen sonando los tambores de guerra.

    Lo que sí se sabe seguro es que un dron de tecnología israelí, que casualidad, acabó con la vida del responsable de seguridad saharaui el general Adaj el Bendir a primeros del pasado Abril y que según algunas fuentes iba dirigido al propio Brahim Ghali que resultó ileso. Es una de las pocas situaciones bélicas que ha escapado al oscurantismo informativo que cubre la zona.

    Por otro lado el ofrecimiento marroquí a EEUU encaja con la puesta en valor en el mercado internacional de los grandes recursos en fosfatos, tierras raras y bolsas de crudo sin explotar en el mar que le vendrían muy bien a la estrategia estadounidense para intentar frenar el avance a velocidad de crucero de las inversiones chinas en casi toda África. Aunque quizá Francia, gran valedor de Marruecos incluso contra los intereses de España, ya tiene la mosca detrás de la oreja, puede ver perjudicados sus intereses históricos. Está más que demostrado que pocas cosas se mueven en la francofonía que no escapen a dichos intereses, por ejemplo, la explotación de la mayor mina del mundo de fosfatos en cielo abierto de Fos Bucraa que aunque es una empresa estatal marroquí, la tecnología y la explotación en general pasan por manos francesas.

     En estas últimas semanas los acontecimientos de sobra conocidos de la entrada de miles de inmigrantes a través de la frontera española en Ceuta y que cuando esto se escribe todavía no está solucionado del todo, no sólo es una consecuencia-excusa de la llegada semiclandestina a Europa del presidente de la RASD y Secretario General del Frente Polisario Brahim Ghali para ser tratado médicamente, es un claro ejemplo del subidón de la monarquía alauita ante el apoyo de la administración Trump. Mikel Pompeo dedicó la mayor parte de su tiempo como jefe de la Diplomacia estadounidense, después de abandonar  la dirección de la CIA, a ahondar, tanto en Oriente Medio como en el propio Magreb, la tradicional postura norteamericana para aplicar resoluciones más contundentes y desequilibrar fuera de EEUU, para garantizarse la estabilidad interior y asegurar una repetición electoral y ponerse en ventaja en la guerra comercial con China, dejando en situación comprometida al euro frente al dólar. La utilización del estado de necesidad de los súbditos marroquíes a través de una marea humana sin control en sus propias fronteras no se entiende si no es porque Mohamed VI cuenta con un fuerte respaldo diplomático de EEUU.

    Porque esta ofensiva de despachos e Instagram ha llevado a que países con un gran déficit democrático como Israel , Emiratos o Arabia Saudi estrechen relaciones en el Magreb  para aislar todavía más a  los no menos democráticos como Irán o Siria y poner dificultades a los intereses de Rusia en oriente medio .

     Israel tiene varios ministros nacidos en Marruecos algo tendrá que ver con la renovación de sus arsenales en el reciente bombardeo de Gaza y de paso ha ayudado a modernizar el ejército marroquí. Los drones que vuelan por el Sáhara son de tecnología Israelí, como los drones espía que oímos y vimos en Beirut en un viaje semi-institucional para supervisar el trabajo en campamentos de refugiados sirios rompiendo su espacio aéreo. A pesar de todo, se han producido en Rabat multitudinarias manifestaciones por los bombardeos en Gaza apenas reprimidas, la movilización suní ha sido inmediata, por cierto que Francia, gran valedor de la monarquía alauita, ha rechazado abrir consulado en los llamados territorios ocupados por los saharauis y en la crisis de Ceuta ha marcado distancias con el gobierno marroquí. Algo es algo.

    Todo apunta que Brahim Ghali, afectado por la pandemia y por un cáncer estaba siendo tratado en Argelia y ante la falta de medios recurrieron a Alemania uno de los países de Europa que más se ha comprometido con la resolución de Naciones Unidas de poner en marcha el referéndum en el Sahara Occidental. Alemania le pasó el asunto a España y un avión argelino aterrizó en Zaragoza y de allí al hospital de Logroño donde parece que se recupera.

    Brahim Ghali ha sido denunciado por ONG´S de reciente creación con un poso muy politizado ante la Audiencia Nacional. Brahim Ghali estuvo de Delegado en España de 1999 al 2008 ya se le podía haber denunciado entonces, estuvimos con él con una delegación parlamentaria aragonesa en unas jornadas saharauis en París y nadie dijo nada. Todo apunta a que las acusaciones no se sostienen y que no tiene ningún problema en declarar en la Audiencia Nacional, según fuentes saharauis. La delegación saharaui en España habla de un montaje para justificar la apertura de la frontera de Marruecos en Ceuta. Una llamada telefónica a Rabat de un país europeo ha sido suficiente para volver abrir los fosos fronterizos marroquís volver a colocar a los perros sabuesos en la frontera, sacar las patrullas marroquís a caballo y dejar de animar y engañar a los que no tienen nada que perder.

     A la monarquía alauita, a Mohamed VI, no le tembló el pulso al utilizar seres humanos como moneda de presión abriendo su lado fronterizo. El mismo registro político que utilizó su padre Hassan II en la marcha verde de 1976 ocupando la antigua colonia española. Por suerte esta vez las coordenadas históricas hacen valer la geografía de que Ceuta y Melilla además de España son Europa.

     Por último para dejar algo de margen a la esperanza, el compromiso del Presidente Biden cuyo liderazgo en su país todavía sigue cuestionado a pesar de ganar las últimas elecciones y es que la sombra de la intolerancia, el racismo y el ultranacionalismo no sólo afecta allí, llega a más de medio mundo  

     El prestigioso periodista de El Faro, Ricardo Lacasa colaborador de la SER Y la COPE y cronista de Ceuta, a la pregunta del periodista de la Vanguardia Lluis Amiguet de por qué la ola de inmigrantes ahora, contesta que el desencadenante es acoger en España al líder polisario pero que sólo es el último episodio en la estrategia a largo plazo de Marruecos de utilizar la miseria que genera y la inmigración para ahogar e invadir Ceuta. Rabat siempre se ha resistido a cooperar con España en relanzar económicamente esta región, incluso con fondos europeos, y así ha generado una pobreza extrema que ahora aprovecha políticamente. Desde la creación del estado marroquí hay una obsesión territorial con Ceuta y Melilla. Esperemos que si acierta que sea en el infinito y recordar a la diplomacia internacional que la paz es el valor supremo de la civilización como decía Josep Palau.

Artículos relacionados :