Desarrollan una técnica que podría retrasar la progresión de la ELA


Por Jorge Moreno

     Esta estrategia terapéutica parte de los estudios realizados en 2011 por el doctor Antonio Oliviero y “suprime la excitabilidad de la corteza motora de sujetos sanos durante 10 a 30 minutos”, según explica este investigador del Hospital Nacional Parapléjicos de Toledo.

Una técnica ideada en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo para ralentizar la progresión de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) se ha desarrollado con éxito en la Universidad Campus Bio-Medico de Roma (Italia). El trabajo, publicado en la revista científica ‘Brian Stimulation’, demuestra que esta técnica, basada en la estimulación no invasiva con campos magnéticos estáticos de la zona transcraneal, es eficaz para frenar el avance de esta enfermedad neurodegenerativa.

Esta estrategia terapéutica parte de los estudios realizados en 2011 por el doctor Antonio Oliviero y “suprime la excitabilidad de la corteza motora de sujetos sanos durante 10 a 30 minutos”, según explica este investigador del Hospital Nacional de Parapléjicos. Además, “no requiere ningún equipo electrónico, se realiza fácilmente y es adecuada para la administración crónica diaria en el domicilio de los pacientes porque puede ser autoaplicada en el hogar a diferencia de otras técnicas de estimulación cerebral no invasiva que solo se pueden realizar en centros especializados”.

En opinión de este científico, “los resultados actuales muestran que esta técnica es segura y factible a largo plazo y sugieren que tiene potencial terapéutico en en el caso de la ELA”. Para el desarrollo adecuado de esta estrategia se dispone de unos cascos fabricados por la empresa ‘Neurek‘ que se colocan en la cabeza del paciente.

Hasta ahora, para combatir la ELA -enfermedad que carece de cura- se utilizan tratamientos farmacológicos que se dirigen a los receptores del glutamato, principal neurotransmisor liberado por las neuronas y excitador del sistema nervioso, pero tienen una eficacia limitada. Por ello, el uso de la estimulación no invasiva con campos magnéticos “abre definitivamente nuevos horizontes terapéuticos”, explica el profesor Oliviero.