
Por Jesús Saínz
Incluso si el estrecho de Ormuz se abriera mañana, el impacto en la economía global será duradero y la recuperación del flujo de petróleo tardará meses o incluso años. Los problemas a resolver son: el regreso de los petroleros, la venta del combustible almacenado, la reincorporación de los trabajadores y la reparación del daño causado a los pozos y a otras instalaciones al parar su producción, en algunos casos irreparable. Solo en Irak, la producción diaria de petróleo se ha desplomado a 1,6 millones…
…de barriles, frente a los 4,9 millones previos a la guerra, y los yacimientos se enfrentan a graves problemas para su reactivación.
Analistas y ejecutivos de la industria petrolera afirman que las perspectivas de una pronta reanudación del suministro de crudo del Golfo están empeorando. Incluso si el estrecho se abre ya, el daño a la economía global será duradero.
El primer desafío es continuar la producción. Para ello hay que vaciar los almacenes de petróleo, hoy prácticamente llenos:
Irán e Irak se han quedado sin capacidad de almacenamiento.
https://amp.elmundo.es/internacional/2026/04/30/69f3944be85ecec1718b458b.html
Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) tienen sus tanques de almacenamiento casi al límite de capacidad pese a haber reducido la producción.
Arabia Saudita posee una de las mayores capacidades de almacenamiento de crudo del mundo para gestionar sus altos volúmenes de exportación, que rondan los 6-7 millones de barriles diarios, pero el espacio disponible apenas cubre cinco días de exportaciones y está al límite, lo que ha provocado una reducción en la producción de petróleo.
https://www.infobae.com/america/agencias/2026/03/09/arabia-saudi-recorta-su-produccion-de-petroleo/
El primer paso para reactivar la producción es vaciar los almacenes. Para vaciar los almacenes, los productores de Oriente Medio necesitan buques cisterna, hoy distribuidos por todo el mundo. Estos buques necesitarían entregar sus cargamentos y regresar al Golfo para ser cargados con petroleo, lo que puede llevar meses. El combustible acumulado en tanques de almacenamiento debe llegar al mercado para liberar espacio para más petróleo. Para todo ello, los trabajadores que abandonaron la región al estallar la guerra deben regresar y es un tiempo que hay que añadir a la espera.
Russell Hardy, director ejecutivo de la comercializadora de petróleo Vitol, afirma que “Hay muchísima infraestructura que ha sido clausurada”. “Restablecer todo eso lleva tiempo”. Analistas de energía de Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y de valores más grande del mundo, afirmaron esta semana que cuanto más tiempo permanezca cerrado el Estrecho de Ormuz, más lenta será la recuperación de la producción.
Uno de los mayores obstáculos será la reactivación de los pozos petrolíferos.
Algunos yacimientos deberán reactivarse gradualmente. Es posible que sustancias como la parafina y el asfalto hayan obstruido los pozos que bombean crudo denso. En los yacimientos más antiguos, es probable que la presión haya disminuido durante la interrupción. Al reactivarse, podría producirse menos petróleo y más gas natural.
Según la firma de investigación Wood Mackenzie, podría llevar nueve meses el recuperar el 85% de la producción previa a la guerra en los yacimientos petrolíferos del sur de Irak.
El cierre precipitado de yacimientos, algo que se hizo en los primeros días de la guerra, puede dañar tanto los pozos, los equipos y las bombas sumergibles que extraen el petróleo de yacimientos donde la presión natural no es suficiente.
Según funcionarios iraquíes, reiniciar la producción en los yacimientos es costoso, por lo que la falta de ingresos durante la guerra complicará el proceso al faltar financiación. Otro obstáculo, añadieron, es que Irak no cuenta con una flota estatal de buques cisterna, a diferencia de Arabia Saudita, lo que significa que depende de comerciantes y navieras internacionales.
Recientemente varios países del golfo Pérsico han solicitado asistencia financiera a Estados Unidos para mantener su solvencia económica y reactivar su infraestructura tras el colapso exportador provocado por la guerra contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Problemas causados por la reducción/paro de la producción
1. Daños Geológicos y del Yacimiento: Una caída brusca en la presión puede alterar el comportamiento del yacimiento. Los pozos pueden sufrir conificación, donde el agua o el gas rompen hacia el pozo, bloqueando la producción de petróleo.
2. Problemas de Integridad del Pozo: Al detener el flujo, los fluidos en el pozo pueden cambiar de temperatura y presión, lo que provoca la deposición de parafinas o asfaltenos, sellando los poros de la roca y limitando el flujo de crudo o incluso taponar el pozo.
3. Corrosión de las tuberías: El agua estancada puede iniciar procesos de corrosión bacteriana y ácida dentro de la tubería, dañando el revestimiento del pozo y la infraestructura
4. Bloqueo por agua: Al cerrar, el balance de inyección de agua/químicos se desestabiliza. Al reabrir, muchos pozos pueden producir solo agua durante los primeros meses. La inactividad puede provocar que el agua acumulada en el pozo retorne a la formación geológica adyacente, taponando los canales porosos, debido a altas presiones capilares, impidiendo el flujo de más petróleo.
5. Daños en las instalaciones: Las plantas de procesamiento y las líneas de flujo deben ser inspeccionadas y a veces reparadas por daños de corrosión, y las infraestructuras de levantamiento artificial (bombas) pueden requerir mantenimiento mayor.
6. Pérdida de capacidad productiva: Muchos pozos no recuperan su nivel de producción anterior y, en casos extremos, pueden quedar inoperables.
7. Altos costos de reparación: Reactivar el pozo puede requerir trabajos de reacondicionamiento costosos, que incluyen la sustitución de tuberías o bombas.
8. Pérdida de valor del yacimiento: La interrupción puede hacer que el petróleo residual no se pueda recuperar nunca, reduciendo las reservas totales del campo.
9. Riesgos Ambientales: Pozos inactivos o mal sellados pueden liberar metano, un potente gas de efecto invernadero, y contaminar aguas subterráneas.
10. Tiempo de Recuperación : El director de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, ha declarado que los daños en la infraestructura energética del Golfo Pérsico podrían prolongar la crisis más allá de lo previsto por los mercados y ha advertido que el restablecimiento de flujos puede tomar meses, e incluso años, debido a los daños estructurales.
https://inspenet.com/noticias/recuperacion-del-petroleo-y-gas-tardara-anos/
https://www.insurancejournal.com/news/international/2026/03/24/863257.htm
https://jpt.spe.org/reservoir-commentary-potential-implications-long-term-shut-ins-reservoir
Además de los pozos, es necesario poner en marcha todo el sistema de producción. Por ejemplo, reiniciar una refinería no es tan sencillo como apretar un interruptor y puede llevar hasta dos semanas y media. El proceso de reinicio incluye garantizar el acceso seguro a las instalaciones y comprobar la integridad de los equipos, los tanques de almacenamiento, las unidades de procesamiento y la instrumentación.
https://empower.afpm.org/resource/refinery-restart-process?page=1
Según Fraser McKay, jefe de análisis de exploración y producción de Wood Mackenzie, la magnitud exacta de la caída de la producción seguirá siendo una incógnita hasta que los ingenieros intenten reiniciarla.
Los analistas señalan que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, los mayores productores con diferencia, están mejor preparados que Irak, ya que han gestionado cuidadosamente la presión de sus yacimientos durante décadas. Aun así, la producción no se recuperará de inmediato.
Pese a todo lo anterior, en el Golfo Pérsico, alrededor de la mitad de los yacimientos petrolíferos tienen la presión suficiente para volver a los niveles de producción previos a la guerra en dos semanas. Según la AIE, cerca del 80% podría hacerlo en seis semanas.
La producción más problemática se encuentra principalmente en Irak y Kuwait, que producen el 5.2% y el 3,05% del petróleo mundial respectivamente. “En última instancia, es posible que parte de la producción previa al conflicto no se recupere”, según la AIE.
En conclusión:
La normalización de la producción de petróleo en el Golfo Pérsico tras el conflicto actual de 2026 presenta un panorama de recuperación gradual, pero marcado por cambios estructurales permanentes en el mercado. Para el mercado petrolero, el resultado será un largo período de incertidumbre en el suministro.
Según la información del mercado petrolero, la producción de petróleo en el Golfo Pérsico antes del ataque contra Irán de los EEUU e Israel (28 de febrero de 2026), era aproximadamente 14.5 millones de barriles diarios (mb/d) superior a los niveles actuales. El consumo mundial de petróleo es de unos 105 millones de barriles diarios (mb/d), según datos de la OPEP.
1. Posible calendario de recuperación
Primer mes después de la finalización del conflicto: Se estima que entre 2 y 3 (mb/d) podrían retornar al mercado rápidamente al reanudarse las exportaciones.
Segundo trimestre: Podrían recuperarse otros 2 a 3.5 mb/d adicionales, dependiendo de la velocidad de reconstrucción de la infraestructura dañada.
Impacto en Irán: El gobierno iraní proyecta restaurar entre el 70% y 80% de su capacidad de refinación en un plazo de uno a dos meses tras el cese de hostilidades.
Pérdida permanente: Se estima que entre 1 y 2 mb/d de capacidad de producción se pierdan de forma definitiva debido a daños estructurales y falta de mantenimiento durante la guerra.
2. Factores Clave
Logística Marítima: La normalización total depende críticamente de la seguridad en el Estrecho de Ormuz. Goldman Sachs anticipa que las exportaciones del Golfo no alcanzarían una estabilidad real hasta finales de junio de 2026, si el conflicto acabara hoy.
Reconfiguración de Alianzas: Un cambio histórico es la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) desde el 1 de mayo de 2026, buscando libertad para expandir su capacidad propia hasta los 5 mb/d para 2027.
https://www.heygotrade.com/en/news/uae-exit-opec-may-iran-war-oil/
Destrucción de la Demanda: La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierte que la guerra ha causado una «destrucción de demanda» estructural, lo que podría llevar a un consumo mundial menor al previsto antes de la crisis.
La recuperación no será lineal: mientras que la oferta de crudo puede subir rápido, la reconstrucción de refinerías y la confianza de las aseguradoras navieras tardarán meses en estabilizarse.











