Publireportaje de la DPH: Trufa, el imán negro


Por Lucho Gasca

   ¿Qué se puede hacer en una de las provincias más extensas de España y, a la vez, con una densidad de población, en muchos casos, inferior a la de algunos de los más imponentes desiertos del planeta?

   ¿Cómo dar forma a las grandes ideas -cuando se habla de una densidad media de 15 habitantes por kilómetro cuadrado- sin que asalte la duda frente a la densidad media nacional, que se acerca a los 100 habitantes por kilómetro cuadrado o, por poner un caso extremo, Madrid, donde se superan los 800 habitantes por kilómetro cuadrado?

  Esta es la situación a la que deben enfrentarse, en pleno siglo XXI, las instituciones más apegadas y ligadas al territorio que son, en definitiva, las que mejor conocen la realidad del medio rural y las que batallan contra la despoblación.

  Anclar en la provincia una columna vertebral que la atraviese de norte a sur y que sirva de eje -y de sustento- para que nadie que no quiera tenga que marcharse en busca de su futuro. Una columna vertebral generadora de nuevas oportunidades productivas, basadas fundamentalmente en lo que esta tierra ofrece, sin forzarla en extremo, de manera natural.

Imán negro

   Sin duda, completar esa columna que vertebre la provincia de Huesca es el reto y compromiso de la Diputación Provincial de Huesca. Y uno de los productos con los que ya se trabaja desde hace varios años es la trufa negra, y en concreto con la Túber Melanosporum.

  La trufa es un hongo que, de forma natural, crece en asociación con las raíces de diferentes árboles hospederos, entre los que destacan la encina española y la carrasca.  Se desarrolla bajo la superficie del suelo, normalmente a unos diez a quince centímetros de profundidad, y alcanza entre 3 y 12 cm de diámetro. Por norma general, tarda entre 5 y 7 años en madurar y puede mantener una vida productiva de más de tres décadas cuando crece en encinas o robles europeos y, por suerte, las características del territorio de Huesca, con grandes superficies de suelos calizos, una climatología favorable y terrenos de cultivo poco extensos y de difícil acceso, lo dibujan como un terreno óptimo para el desarrollo de la truficultura.

   La Diputación Provincial de Huesca, desde 2002, promueve actividades que favorecen el asentamiento de población en el medio rural a través de la truficultura. Una actividad, por cierto, que destaca fundamentalmente por dos cuestiones que no deben caer en el olvido: es medioambientalmente sostenible –presenta muchas ventajas ambientales sobre otros cultivos- y proporciona mayores beneficios económicos que cultivos más tradicionales. Estos dos hechos objetivos ya deberían, por sí solos, dar la razón que necesita un gestor público para invertir económicamente en el desarrollo de la truficultura.

   Así, desde que la Diputación de Huesca apostó por la trufa como cultivo alternativo para complementar las economías del medio rural, se han puesto en marcha en la provincia unas 1.600 hectáreas dedicadas al cultivo de la trufa negra con una inversión total que supera los 6 millones de euros, de los cuales casi 5 millones de euros corresponden a las ayudas concedidas por esta institución.

   Con este tipo de ayudas, la Diputación de Huesca contribuye para frenar el que es su principal caballo de batalla: mantener población en el medio rural, una acción prioritaria para esta administración que trabaja con la vista puesta en su apoyo a los ayuntamientos, sobre todo a los más pequeños, con menos recursos humanos y económicos. En esta línea se trabajará en 2018, manteniendo las ayudas a la truficultura e iniciando estudios para posibles nuevos cultivos que contribuyan también a dinamizar la actividad económica del medio rural.

   Así, en torno a la truficultura, en la provincia de Huesca se están generando varias iniciativas: se impulsa la investigación acerca del cultivo y resultados de este hongo y , además se apuesta por promocionar el uso gastronómico del mismo y propiciar que la trufa negra llegue no sólo a los fogones de la hostelería y restauración sino también a los  de los hogares familiares.

 Investigar y experimentar

    En 2009, la Diputación Provincial de Huesca puso en marcha el Centro de Investigación y Experimentación en Truficultura (CIET), situado en Graus, una localidad ubicada en la Comarca de LA Ribagorza, uno de los territorios donde tradicionalmente más trufa se daba.

   El CIET mantiene abiertas varias líneas de investigación que buscan mejorar la producción y el aprovechamiento de la trufa y también presta servicios de asesoramiento, formación o edición de materiales de interés para el cultivo de la trufa.

   Cada año el CIET organiza cursos encaminados a fomentar el cultivo de la trufa negra y a ofrecer, a los truficultores, las nociones necesarias para cultivar con éxito este hongo: Para saber más sobre este Centro: www.dphuesca.es/trufa-de-huesca

Trufa-te, el 3 de marzo en Monzón

   En cuanto a la “popularización” del uso de la trufa, la Diputación lidera la organización de eventos y talleres gastronómicos, tratando de aumentar la atracción hacia este diamante negro tanto en domicilios particulares como en bares y restaurantes, o que traeconsigo el turismo gastronómico.

    Un claro ejemplo de ello es la jornada Trufa-te: se trata de una degustación de platos elaborados con la trufa a precios populares y cuyo carácter itinerante hace que cada año se celebre en una localidad diferente, llevando así las bondades de este producto autóctono por todo el territorio altoaragonés. Con ello se promociona el territorio, la trufa, y los productos propios de cada uno de las zonas dónde se celebra.

   Comenzó en el año 2008, cuando desde la Diputación de Huesca se consiguió reunir en torno a la trufa negra a productores y restauradores para expandir los sabores y particularidades de este hongo.En 2018, la cita será en la localidad de Monzón, el sábado 3 de marzo, cuando la temporada de recolección de trufa apunta ya a su fin.

   Y es que precisamente, coincidiendo con la temporada de trufa, en Graus la Asociación de Truficultores y Recolectores de la Trufa de Aragón organiza el Mercado de la Trufa, con el respaldo de la Diputación de Huesca y del Ayuntamiento de Graus. Se trata de una iniciativa para ofrecer la trufa directamente al pequeño consumidor, de forma que la propia trufa se pueda ver, oler y tocar el producto que se va a comprar. Este Mercado se desarrolla durante todos los sábados desde el pasado16 de diciembre hasta el próximo 17 de marzo, en horario de 19 a 22 horas.

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