
Por Lourdes Fajó
No tengo claro si eran ocho o nueve, los años que yo había vivido.
No importan los kilómetros, importa el motivo. El motivo de migrar. Soy migrante. Él, el motivo, y mis años y mi madre son lo importante. Recuerdo la despedida y las lágrimas. Muchas, muchas, muchas lágrimas, las vecinas, tía Eladia, tía Caltalina, Ina para mí, la calle, lloraba la calle. Lágrimas en esa calle, las ví. Lágrimas como ríos en ese mar de los Monegros.








