
Por Cristina Beltrán
¡Madre mía del amor hermoso! Que cantidad de material para un artículo sobre esta mujer, que seriedad y normalidad en cada una de sus entrevistas. A la cámara le gustan esos ojos expresivos, de avellana y color ámbar. Detrás hay una trabajadora infatigable y mucho esfuerzo por llegar a lo que se propone.
Realizar un texto que nos acercara a ella, es mi pensamiento hace tiempo.
Hacemos una pequeña reflexión sobre cómo ve el panorama de las mujeres y los problemas que nos afectan, ella ha expresado lo suficiente y más, en entrevistas o apoyando y dando la cara en eventos feministas, en contra de la violencia de género o como pregonera de nuestras fiestas, al hablar sobre las mujeres que sufren me confiesa que le da miedo ir hacia atrás, que no podemos parar ni para coger impulso en nuestra lucha, ahora más que nunca el mundo nos necesita y cada vez que damos un paso adelante parece que el patriarcado quiere dar diez para atrás, pero es necesario que el mundo esté feminizado en el sentido más puro. Porque lo que aportamos las mujeres en esencia y con nuestra empatía es fundamental, no podemos reblar.
Hay tajo con Marisol, hay un filón que nos deja huella de proximidad, la mires por donde la mires, ha trabajado seriamente a lo largo de los años, no es fácil ser compositora, guionista, humorista, actriz, compañera y madre compatibilizando horarios y eventos con los propios deseos. En su recorrido personal y profesional, es como un río cristalino que acaricia las piedras y discurre en su cauce llevando su genuina sintonía hacia otros horizontes. Es licenciada en Historia del Arte por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza y obtuvo su título de intérprete en la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza.
Empezó temprano siendo una de las fundadoras de la Compañía de teatro “Los McClown”, como guionista y actriz en dicha compañía desde 1998 al 2009, también en la compañía del Teatro de la Estación, Tranvía Teatro, Teatro Imaginario, La Ribera, Teatro Luna de Arena, etc…
Aunque ya llega al medio siglo de vida su larga experiencia profesional, como guionista en Oregón Tv, en “Vaya comunidad” “Más te vale XXL” para el Canal Plus y más atrás en el tiempo en “Tres eran tres” o en el programa “Que viene el Lobo” nos la han mostrado con cariño y simpatía a un extenso público. Es difícil mantener la intimidad y el anonimato en nuestras calles pero creo que lo consigue con el respeto de la vecindad.
A la pregunta de si con tanta interpretación no se le sube el pavo, me responde enseguida haciéndome salir de dudas porque tiene clara su suerte tanto por el equipo, como por la familia que la rodea. Podría haberse ido a Madrid y talvez habría sido su carrera más extensa, pero al quedarse se siente orgullosa de tocar tierra. Tanto a nivel emocional como profesional tiene los pies en el suelo, esta tierra es dura, tiene que reinventarse, nada le garantiza la continuidad y mañana se puede terminar todo.
Habla rápida y segura de lo que hilvanan sus pensamientos. No le gusta sentirse con ese interrogante de ¿qué pasará? porque es duro. Pero no hay una garantía trabajo y eso le hace estar “con varias sartenes al fuego” –frase que me encanta y apunto- al final, me dice, esta tensión te hace estar muy despierta y viva, no es que me guste vivir en un ¡ay!, pero hace que me mantenga muy activa, en fin, concluye: en mi caso no me puedo quejar de monotonía y si hago análisis me quedo con todo y me compensa.
Como actriz de cine ha interpretado papeles con Gaizka Urresti, después en “La Tribu” de Fernando Colomo y en “Perdiendo el Este” de Paco Caballero y Nacho García Velilla, también con Luis Larrodera en 2023 en “El peor oficio del mundo”. No obstante, es en TV donde la cámara mejor la acaricia y sus trabajos nos llegan más directamente, donde la sentimos como nuestra.
Empezamos siguiéndola en “Que viene el Lobo”, en Antena Aragón; del 2000 al 2006 y en 2003 con “Más te vale XXL” de Canal Plus, continuamos viéndola en “Tres eran tres” y “Vaya Comunidad” los años 2006 y 2007 de Aragón Televisión. Participó en “Cuerpo de Élite” en Antena 3 y “Señoras del Ampa” en Telecinco, en el “El Último Show” para Aragón TV y HBO en 2020, y un año después bajo la dirección de Paula Ortiz en “Historias para no dormir”, también el mismo año trabajó en “Vamos Juan” de Movistar+ y Amazón Prime. En 2024 y 25 para antena 3 “Eva y Nicole”. “Nails” de Skyshowtime y “Cien Millones de Pesetas” para Movistar. Sin embargo, donde nos reconocemos junto a ella y la metemos en nuestras cocinas es con “Oregón TV” en el que nos endulza y hace sonreir desde 2007. Indudablemente, junto a sus compañeros, forman un gran equipo.
No voy a perder la oportunidad de sorprenderla con la pregunta y de paso hacer publicidad: ¿sabes que vas a actuar en mi pueblo? ¡Si! (responde rápida) voy al Villar de los Navarros el 16 de agosto, con el monólogo ¡Madre mía!
Marisol Aznar alardea de su marido, David Angulo, lo lleva al 50% casi todo, trabajan juntos, pero no siempre y eso está bien. Es como les toca. Si a ella una temporada le toca apretar las clavijas por su trabajo lo hace y él tambien. Ratifica, su compañero de vida es una suerte por la propia inseguridad de su trabajo y asi controlan los tiempos y se hacen cargo equitativamente.
Le pido que me recomiende algún libro, alguna canción que le guste y un deseo que tenga. Con su soltura habitual me dice, no, te voy a recomendar tres libros aragoneses que acabo de leer, los he presentado y me han encantado: “Malaria” de Jose Luis Esteban, todo un librazo fantástico. De Victor Juan “Prandivm amicorvm”, un falso libro de cocina, verdadero tratado de amistad en el que ha juntado a un monton de amigos a su casa para comer, en él habla sobre los invitados y las reacciones a sus recetas, es muy original y divertido, el tercero es “La ahorcada” de Maite Navales una novela estupenda muy poética,distinta… muy chula. En cuanto a música, no podría ser de otra manera, nos recomienda el disco de David Angulo, “música para un teatro invisible” un buen trabajo. La película que acaba de ver, nominada a los Oscar “Valor sentimental” en su opinión peliculón.
Por último, el deseo: que se despierte el amor y la empatía dentro de la gente que se tiene que despertar, para conseguir un mundo más bueno y con más feminidad.
Ahí lo dejo, ahora valoren, valoren…no le sobra nada, Marisol es mucha Marisol.












