
Por Raimundo M. Soriano
Estamos en primavera y el campo adquiere un colorido especial. Las flores y las mariquitas se reúnen para crear una estampa especial de vida y de renovación.
Los cardos, una planta árida cuando se seca, es muy bella cuando está en flor. Un color morado que resplandece con luz propia.
La flor atrae a los insectos para la polinización y a la vez es su alimento. Las mariquitas se olvidan de las espinas y se sientan en el mullido color morado.









