Nuevo Corresponsal y Colaborador en México: Jorge Enrique Escalona del Moral: «Yo os pido posada»


Por Jorge Enrique Escalona

     Queridos lectores, tengo el gusto de presentar a mi paisano Jorge Enrique Escalona del Moral, un nuevo corresponsal de México que me sustituirá o complementará mis contribuciones en el Pollo Urbano.

    Jorge es un narrador y poeta nacido en Ciudad de México en 1962. Licenciado en Ciencias Políticas por la UNAM, fue director de la revista literaria Voces de la Primera Imprenta. Actor y director teatral desde 1977. Ha colaborado en Excélsior, La Jornada, Reforma y revistas de México, Cuba, Italia y España. Autor de Cinco libros de narrativa, 2° lugar del Premio Nacional de Cuento “Carmen Báez, 2002” y 1er lugar en el Certamen Literario “José Revueltas 2003” de la CDMX. figura en diversas antologías. (Emilio Mendoza)

 YO OS PIDO POSADA…

   Navidad, navidad, blanca navidad… Desde el mes de noviembre México se convierte en una fiesta colorida, en estos días muchos lugares, especialmente los mercados, se llenan de infinidad de artículos para celebrar la navidad: los pasillos se llenan de árboles de navidad, nacimientos, piñatas, fruta y demás elementos para organizar las posadas previas a la nochebuena, así como de alimentos para la cena navideña. Los árboles navideños pueden ser artificiales o naturales, de diferentes tamaños y precios. Normalmente al pie del árbol navideño se coloca un Nacimiento que se compone de figurillas que representan a San José, La Virgen María, los pastores, algunos animales como vacas, burros, corderos, gallinas y los tres reyes magos con sus regalos y sus animales: el elefante, el camello y el caballo. Los nacimientos mexicanos pueden ser de tamaño miniatura hasta aquellos que alcanzan la altura de las personas, y de materiales tan diversos como barro, madera, piedra, papel y cartón, entre otros.

    Yo os pido posada- Es tradición en todo el país, organizar las posadas. Son festividades con la finalidad de iniciar la celebración del nacimiento de Jesús y se realizan durante nueve días, del 16 al 24 de diciembre, es decir el número de días previos a dicho nacimiento, en los cuales José y María peregrinaron buscando un lugar para encontrar abrigo y posada. La posada es una fiesta llena de colores y sabores, que normalmente se realiza en la tarde noche en la casa u otro lugar. Los asistentes se dividen en dos grupos de personas que llevan velitas y luces de bengala encendidas: unos se quedan afuera de la casa y representan a los peregrinos que van a pedir posada (en ocasiones cargan las figuras de José y María); el otro grupo se coloca dentro de la casa, con la puerta cerrada, y personifica a los posaderos. Los primeros entonan la letanía para pedir posada; los segundos responderán a esa petición. He aquí el principio de esos cantos:

Peregrinos: En nombre del cielo/ yo os pido posada/pues no puede andar/mi esposa amada.

Posaderos: Aquí no es mesón/ sigan adelante/yo no debo abrir/ no sea algún bribón.

Peregrinos: No seas inhumano/ tennos caridad /el Dios de los cielos / te lo premiará.

Posaderos: Ya se pueden ir/ y no molestar /porque si me enfado los voy a apalear.

     Después de varias rondas, al final los posaderos dejan entrar a los peregrinos y todos cantan: Entren santos peregrinos, peregrinos / reciban este rincón/ que aunque es pobre la morada, la morada /os la doy de corazón.

    Aunque hoy se pueden obtener estas letanías por internet, todavía se venden en cuadernillos con los canticos para repartir entre las personas.

    Una vez que se da posada, se reparte entre los invitados la comida, que generalmente consiste en algún alimento típico de la región, como tamales y se invita café o el tradicional ponche de frutas, que es una bebida caliente que contiene generalmente guayaba, jamaica, tejocote, ciruela pasa, caña, manzana, tamarindo y canela: también se reparten bolsitas con galletas y dulces llamadas “aguinaldo”. Parte de estas fiesta son las piñatas, que son vasijas, tradicionalmente de barro, cartón o papel maché, que se llena de dulces o frutas. Se cuelgan para que los participantes, con los ojos vendados, intenten romperla con un palo y así obtener su contenido. Lo hace con los ojos vendados, representando la fe, que debe ser ciega. Así, a través de la fe destruirá el mal. Al romperse llueve su contenido y, principalmente los niños y niñas, se avientan a recoger la fruta o caramelos. Son varios los cantos que acompañan el momento de quebrar la piñata, entre ellos los siguientes: No quiero oro/ No quiero plata/ Yo lo que quiero/ Es romper la piñata.

      Las pastorelas: el bien contra el mal. En esta época no pueden faltar las pastorelas, que son puestas en escena generalmente alegres y divertidas, donde se muestran acontecimientos previos al nacimiento del niño Jesús. En esencia, el argumento es la lucha del bien contra el mal. Los personajes básicos que la componen son los pastores (en casi todas padecen alguno de los pecados capitales como la pereza y la gula), el ángel, el diablo (normalmente con ingenuidad maliciosa) José, la Virgen María, el niño Dios y los reyes magos. El argumento central consiste en que los pastores quieren ir a Belén a atestiguar el nacimiento de Jesús, pero tendrán que vencer los obstáculos y tentaciones que el Diablo pondrá en su camino para impedirlo, y al final llegarán al pesebre para adorar al bebé recién nacido.

   Finalmente llega el 24 de diciembre. Las familias se reúnen para cenar, frecuentemente pavo o el lomo de cerdo, aunque en otras partes del país se sirve lo típico de esa región. Hay cantos, baile y, en muchos lugares de México, se arrulla en una cobija o charola la figura del niño Dios con cantos.como este “A la rorro Niño, a la rorro ro/ duérmete Mi Niño, duérmete mi amor/ a la rorro Niño, a la rorro ro/ que viniste al mundo sólo por mi amor”. y así en un ambiente festivo se amanece la navidad, el 25 de diciembre. Con estos festejos México se llena de júbilo, entusiasmo y alegría navideña. Sus calles, casas y rincones se visten de la hermosa Flor de Nochebuena, que es originaria de México y en esta época se vuelve emblema nacional y un regalo para el resto del mundo.

   Queridos lectores que hayan tenido una venturosa navidad y que la paz les acompañe en esta época y siempre.

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