
Por Titina Putina
El descenso de Nabatas por el río Gállego, desde Murillo de Gállego a Santa Eulalia, se celebró el pasado domingo. Se trata de una fiesta que rememora el traslado de madera que se hacía antiguamente por los ríos con la llegada del deshielo…
…y en la que los nabateros, ataviados con la ropa de antaño y con gran fuerza y coraje, logran dirigir las tradicionales embarcaciones hechas de grandes troncos de madera.
Los días previos se pudo asistir en Murillo de Gállego a la construcción de las embarcaciones, además de participar en excursiones, ferias, talleres y diversas actividades de índole cultural en otras localidades.
En la rueda de prensa de presentación, el diputado provincial Alfredo Zaldívar ha destacado que se trata de “una fiesta tradicional, declarada de Interés Turístico de Aragón, que potencia la convivencia y la unión entre los vecinos de los municipios”. Además, ha insistido en “la belleza” de una celebración que se tiene lugar desde hace años y que dado el interés que suscita le ha augurado un gran futuro.
Por su parte, la concejala del Ayuntamiento de Murillo de Gállego, Mónica García ha considerado que “que hay más próximo a una agenda 2030, a algo sostenible que que hacer una recuperación de un ámbito patrimonial, inmaterial, donde participa la gente, donde el río es el medio, donde no se impacta, donde no se deja ninguna huella de carbono sino una huella de cultura”. En su opinión, este es “un proyecto que pone en valor el río, nuestras tradiciones y nuestros pueblos”.
El representante de la Asociación de Nabateros de la Galliguera, José Antonio Cuchí ha destacado que este descenso es “el único que se hace íntegramente por la provincia de Zaragoza” con alrededor de 7 kilómetros de recorrido y que cuenta, como una de sus características singulares, con la presencia de grandes bloques de piedra. Respecto a la nabata, ha explicado que se trata de un sistema antiguo de transporte de maderos con materiales ecológicos.
Por último, el nabatero Fernando López ha hecho un repaso por las actividades que se desarrollan estos días previos al descenso del próximo domingo, haciendo hincapié en que los días 23, 24 y 25 en Murillo de Gállego habrá un taller de nabateros con visita guiada y que el día 26 será el ahogamiento de la nabata, cuando la pasan de la tierra al agua.
Este evento se enmarca dentro de las jornadas que se celebran los días previos y que incluyen poder asistir en Murillo de Gállego a la construcción de las embarcaciones. También se han organizado excursiones, ferias, talleres y diversas actividades de índole cultural en otras localidades.
Programa de actividades
Así, el jueves 23 de abril, Erés acogerá actividades para los más pequeños con hinchables infantiles y un concierto en homenaje a Leonor Corral y el sábado, día 25, en Santa Eulalia de Gállego, tendrá lugar la tradicional Feria de “los Líquidos: vino, miel y aceite”, una muestra más de la riqueza del territorio y de su tejido local.
Ese mismo día se completarán también los trabajos previos en el río, en un momento clave del proceso como es el aguado de las nabatas en el río Gállego.
Y será el domingo 26 de abril cuando tendrá lugar el momento más visible, con el descenso por el río Gállego, que partirá a las 11:00 desde Murillo y llegará en torno a las 13:00 a Santa Eulalia, atravesando puntos tan emblemáticos como el puente de Murillo.
La jornada continuará por la tarde en Biscarrués, con el baile nabatero, cerrando así un fin de semana que combina tradición, cultura y convivencia.
Estas jornadas, declaradas recientemente Actividad de Interés Turístico de Aragón, tienen como objetivo mantener viva una tradición como el descenso de las nabatas y, con ella, reforzar los lazos de comunidad, identidad y pertenencia que dan vida a este territorio. Por ello, el evento no solo es un espectáculo visual, sino también una oportunidad para transmitir conocimientos, valores y respeto por la naturaleza y la historia local a las nuevas generaciones.









