Rinconcito latino: ‘ Voces cubanas, la voz cantante…¿De dónde son los cantantes?’


Por Luis-Felipe Sánchez Ripolles

    En 1985 se celebra el primer Festival del Bolero en Miami en el centenario del primer bolero cubano, porque en Cuba nace el bolero, ya sabemos, el bolero que todos entendemos, no el histórico hispano llevado por los colonos que le diferencia por su ritmo de 3 x 4 del 2 x 4 cubano.

     El Trío Matamoros

 

En 1987 Cuba organiza su propio Festival por la Union de Escritores y Artistas de Cuba. En 1990 se incluyó el Filing. Tony Evora piensa que en el bolero se separa lo popular de lo culto, pero uno piensa que no importa tanto y, es más, casi le concede más valía a lo expontáneo de la inspirarión de una bonita canción, para lo que no hace falta ni saber música, como para una buena poesía sobran gramáticas. Gracias a la melodía la música se populariza y adquiere protagonismo el cantante que con su personal inspiración le da a la canción el sentimiento que no puede expresar la partitura.

       Thomas Edison es el inventor del sonido del fonógrafo en 1877, después el micrófono. Hasta 1905 el disco no le ganó la batalla al cilindro. La Victor hizo un viaje a La Habana en 1908 (Cristobal Diaz Ayala, Discógrafía de la Música Cubana, vol 1, 1898-1925) Otros dicen que ya en 1904 se hicieron grabaciones a la orquesta danzonera de Antonio Maria Romeu. Pianolas y victrolas se fueron imponiendo. Los rollos y cilindros dieron paso al vinilo y por mucho tiempo dominó el 78 rpm. Cuba empezó a prensar sus discos en 1944. y debido a una huelga sindical en Usa que duró dos años, la Victor americana se dedicó mas a lo latino de Cuba y otros paises latinoamericanos. Empiezan los derechos de autor, recibiendo los derechos de una vez o según ventas.  La partitura era el documento probatorio, el problema era para tantos creadores que no sabían música. Los precios eran de risa. El cubano Gonzalo Roig vendió los derechos de autor de su bolero Quiere Mucho por tres dólares. Noticias todas que leemos en El Libro del Bolero de Tony Evora. Comienza un largo suplicio para creadores e intérpretes como lo cuenta en directo Erena Hernández en su La Música en Persona (Ed. Letras Cubanas, La Habana 1986), en donde entrevista a protagonistas de categoría. Ante tanto problema, algunos autores dejaban de inscribir sus obras, hasta que llegaba alguno y se la quedaba. No es de extrañar que algunos creadores de temas universales llegaran a la vejez en la miseria. El paso del 78 rpm al LP fue fatal para la música latina y en concreto para la cubana. Al haber una mayor competencia de géneros musicales, y más tarde los problemas del bloqueo económico a Cuba, dejó en los archivos de las disqueras americanas infinidad de música latina que aún aguarda su publicación. En este aspecto hay que alabar al norteamericano Richard K. Spottswood que recoge en sus investigaciones las grabaciones hechas en Usa entre 1893 y 1942, en donde hay tantos registros latinos que ayudan a su identificación. Peor ha sido el paso del LP al Cd. Según cálculos del investigador Diaz Ayala tan solo de un 5 a un 10 por ciento de la música de entonces se ha regrabado debido a esos criterios de selección puramente comerciales. (Tony Évora, El Libro del Bolero, Alianza Editorial)

   Más aliada de autores e intérpretes fue la radio, que en Cuba casi puede decirse que tuvo unos inicios musicales, pues recogió enseguida el ambiente musical de la isla en el salón añadido para el público asistente, como si de un teatro o salón de conciertos se tratase. Inaugurada en 1922 y con una cuarentena de receptores, despertó tanta espectación y difusión como los que vivimos en la infancia los inicios de la televisión apegados a los escaparates o en la casa del vecino. Este nuevo medio daba trabajo a cantantes y músicos y contribuyó a la difusión y popularización de sus creaciones. Precisamente la habanera La Paloma de Iradier sirvió de melodia identificativa de la primera radio cubana, la PWX de la Cuban Telephone Co. Alli actuaron grandes orquestas, como la del compositor Gonzalo Roig y cantantes como Maria Teresa Vera. Gracias a la radio quedan registros del género en boga entonces, del danzonete, como es la voz del ídolo femenino Fernando Collazo con sus danzonetes de amoroso romanticismo, o la Voz del Danzón, Barbarito Diez, otro ídolo nacional, que con su abaritonada voz elegante difundió en versión danzón tantos temas anteriores de la vieja Trova.

   Pasamos ya a hablar de intérpretes, de cantantes. Siguiendo el esquema evolutivo de la música cubana nos servirá de guía para analizar las voces más significativas en los distintos géneros musicales. En la Vieja Trova la formación del Sexteto y su evolución hacia el Septeto comienza a destacarse la voz solista, a tomar protagonismo como voz diferenciada del conjunto, a darle carácter al grupo con su particular intervención, acompañada también del protagonismo de otros instrumentos solistas como la trompeta, y el mismo tres tiene la ocasión de manifestarse en solos además de instrumento acompañante. En este momento empiezan a destacar algunas voces solistas que dejan de pertenecer a un grupo concreto para circular por distintas agrupaciones ya como músicos independientes. Aquí cabe incluir las voces de Carlos Embale, o Abelardo Barroso (1905-1972) quien viene de los septetos de la Vieja Trova, se mantuvo activo en distintas orquestas típicas,  y llegó a tener su propia orquesta, sin abandonar nunca lo tradicional, como vemos en esta “Alborada”, una guajira-son de Celia Romero, una compositora poco conocida :  https://youtu.be/zR128ApA_5c

   Dentro de esta linea de permanencia en el tiempo pasando por distintos estilos y fiel a la música cubana y a las nuevas consignas sociopolíticas de los años sesenta, tenemos a Omara Portuondo formada en el feeling  y aqui  con su voz en plena forma en esta “Soy Cubana”, cantando a la espada de Maceo y la pluma de Marti,  un son montuno de José Ramón Sánchez: https://youtu.be/9HL9Y8J_zOQ

  De la Vieja Trova hay que destacar a Pepe Sánchez, Sindo Garay, Manuel Corona, Alberto Villalón, Rosendo Ruiz, Maria Teresa Vera, o Miguel Matamoros. Maria Teresa Vera (1895-1965) domina el panorama vocalista, bien es verdad que en forma de duos con otros interpretes. Uno de ellos con Lorenzo Hierrezuelo con quien interpreta esta Santa Cecilia, una composición de Manuel Corona (1880-1950), de la Vieja Trova, con una letra reflejo de la preocupación literaria de estos primeros troveros y que no sabemos si fue dedicada a alguna persona en concreto o mejor a la patrona de la música dentro de esa literatura figurativa muy del gusto de la Vieja Trova, lo que si sabemos es que compuso muchos temas dedicados a la mujer. Otro tema, Longina, también de Manuel Corona, quien acabó en la vida bohemia de músico callejero en La Habana, muriendo olvidado en la miseria. Escuchamos Santa Cecilia, de Manuel Corona,  por el dúo de Maria Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo: https://youtu.be/55f-n87TIX8

   También bohemio fue Lorenzo Hierrezuelo, que luego formará el Duo los Compadres junto con su primo Francisco Repilado en la segunda voz, el conocidísimo Compay Segundo que luego ya nonagenario veremos en los noventa dominando el panorama musical latino en España, y que fue una lástima tuvieran diferencias y rompieran siendo para mi gusto uno de los mejores duos cubanos tanto en composición de temas populares, muy descriptivos de la vida campesina, autenticas muestras etnográficas de la vida rural y costumbres típicas, asi como por la calidad en la conjunción de las dos voces y el acompañamiento, dentro de un estilo popular y espontáneo, al margen de todo academicismo.

   Dentro de esta linea más conocido es el Trio Matamoros, de Miguel Matamoros, dominando como nadie el bolero-son e inspirándose en lo popular, la crónica social rural o urbana, llevando a la letra las costumbres y expresiones populares como la de esa niña a la que, en una actuación, oyó decir a su madre : “¿mamá, de dónde son los cantantes ?… con su trova fascinante…¿serán de La Habana, serán de Santiago?… ” : Son de la Loma, https://youtu.be/ddbxOMT5djk

    Bola de Nieve, en los años 40 y 50, ejemplo en Cuba del “chansonier” francés capaz de acompañarse al piano en interpretaciones muy personales, mezcladas con gestos y guiños hacia el espectador propios del espectáculo musical para una noche de cena y copas, en aquel restaurante Monseñor que hoy languidece de nostalgia, pero guardando su recuerdo pasado alli enfrente al Hotel Nacional de La Habana. Ignacio Vila, Bola de Nieve, encuentra en ese restaurante lugar adecuado para los temas del Feeling que requieren intimidad y cierta teatralización como vemos en este tema, Tú no sospechas, de Martha Valdés interpretado por Bola de Nieve :(You Tube : https://youtu.be/9HRexL4wgJU), y en donde actúo después, recogiendo el testigo, Frank Dominguez ya con canción del Feeling de los cincuenta, interpretando al piano sus creaciones musicales entre las que destacaría Tú me Acostumbraste, sin duda la joya de su producción.

   En el Danzón : tenemos a Barbarito Diez dominando el género. En principio el Danzón es un género instrumental, a medida de la alta sociedad criolla en liceos y salones, y la voz señorial y abaritonada de Barbarito Diez combina perfectamente con el género, de manera que se convirtió de por vida en “La voz del Danzón” en la orquesta danzonera de Antonio Maria Romeu, hasta el punto de pasar a llamarse con el tiempo Orquesta de Barbarito Diez. En ella Barbarito Diez interpreta danzones típicos y todo tipo de géneros musicales como sones, danzas criollas o boleros siempre adaptados  al estilo de una voz un tanto amanerada en su modo de cantar impecable, sin rival en un estilo tan personal. Escuchamos de Barbarito Diez con la orquesta danzonera de Antonio Maria Romeu “La Rosa Roja”, de Oscar Hernández (1891-1967) https://youtu.be/4ANCm4TexP4

   El Danzonete, genero musical que le sigue, tuvo voces de diferente estilo y nació ya como estilo cantable y bailable por oposición al danzón musical, poniendo al cantante de protagonista. Supone una modificación del danzón para hacerlo más popular en locales menos elegantes de la sociedad criolla. Rompiendo la Rutina es el primer danzonete estrenado en 1929 por Aniceto Diaz en el Casino Español de la ciudad de Matanzas. En principio la novedad consistía en ponerle a la melodía del danzón un montuno final cantable y añadiendo un ritmo de Son cada día mas de actualidad. Digamos que se buscó un Danzón-son más animado. Con su poderosa voz la cantante Paulina Alvárez lo estrenó en la ciudad de Matanzas para ganarse el título de La Emperatriz del Danzonete, y en su primera letra ya tenemos los propósitos que trae este nuevo ritmo, animar las salas de baile con un ritmo más movido, pero en donde las melancólicas del danzón se expresaran en letras más próximas a las canciones populares del bolero-son.

    Otros cantantes famosos del danzonete fueron Fernando Collazo, Pablo Quevedo y Joseito Núñez, además de otros que ocasionalmente interpretaron este género como el mismo Antonio Machín en su estancia en Nueva York con la orquesta de Antonio Maria Romeu, o con su propia orquesta de los años treinta en temas como No Sangres Corazón de Armando Valdespi y su Orquesta, Qué Linda Estas Tú, De Amor no se Muere Nadie, y tantas otras interpretadas por diversos cantantes en esos años treinta en que reinó el género danzonete.

   Otra orquesta danzonera, pero ya en Cuba,  fue la de Cheo Belen Puig con los temas Dulce Serenidad  con Alfredito Valdés y un acompañamiento de la orquesta en donde el ritmo lo llevan hasta los pizicatos de los violines (https://youtu.be/mBwQCkXARNs), o ese gracioso y divertido tema  Domitila dónde Estás, donde los bailadores lo pasarían bien; oimos a los mismos intérpretes : (https://youtu.be/guc4LrsbTsk)

   Joseito Núñez es un cantante típico del danzonete no suficientemente valorado y difundido como no sea por el sello Tumbao que le dedica un Cd. acompañado por la orquesta del flautista Belisario López. A pesar del buen gusto al cantar no aparece demasiado en la bibliografía musical, lo podemos ver en temas como en Convergencia, un único tema en You Tube, tema de Marcelino Guerra “Rapindey”, guitarrista y voz segunda de distintos grupos, entre ellos del Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro. Compositor de muchos temas entre los cuales el conocido Me Voy pal Pueblo, y que acabó sus días en España por lo que recibió el homenaje del sello madrileño Nubenegra en un Cd. de 1995. Escuchamos Convergencia por Joseito Núñez ( https://youtu.be/-NOFe_7WPxE); y por Marcelino Guerra “Rapindey”  Buscando la Melodía, un tema interpretado y compuesto por él mismo ya en su estancia final en España, de ese disco de Nubenegra, (https://youtu.be/2fvpxqp_aSQ)

   Pasando al Mambo, el siguiente género en el proceso evolutivo de la música cubana, nos encontramos con el mismo fenómeno que vimos en el Danzón, y es que fue en principio un género puramente instrumental. Pero con la gran diferencia de que por su naturaleza musical estaba pidiendo a gritos la voz del solista o las voces corales. Esto se dió con facilidad en el mambo de Pérez Prado y concretamente con su cantante Benny Moré, que con su estilo desenfadado complementa a la perfección ese mambo de Pérez Prado hecho en Méjico, con inclusión de instrumentos de la big band americana. Temas como Bonito y Sabroso y Locas por el Mambo son buenos ejemplos donde Benny Moré se pone de lado de Pérez Prado en la polémica del origen del mambo: “Quien inventó el mambo… un chaparrito con cara de foca”: 

   No hubo pues un cantante típico de mambo como no escojamos a Benny Moré, venido de muchos géneros musicales, principalmente orquestales. Cantante también de la orquesta de Mariano Mercerón, con Bebo Valdés y hasta colaboró con El Trio Matamoros. Su estilo cuadraba perfectamente con Pérez Prado, pero su inquietud y vitalidad, así como su fidelidad a su tierra cubana le hizo volver y fundar su propia orquesta, la Orquesta Gigante de Benny Moré, aunque careciera de conocimientos musicales, y para asombro de los músicos profesionales. Su ajetreada vida estuvo siempre marcada por la honradez y nobleza de carácter, con simpatía contagiosa que hizo de él todo un ídolo para el pueblo cubano, aunque no opinaba otro tanto una hermana suya con la que tuve la oportunidad de hablar, allá en los años noventa al visitar la casa natal familiar de su pueblo Santa Isabel de las Lajas, y al que cantó, como a las poblaciones de alrededor, en un célebre tema compuesto por él mismo con su Orquesta Gigante. Aqui es donde podemos apreciar esa voz nasal típica de las voces cubanas, así como sus entradas improvisadas que podían desconcertar a los músicos, pero que siempre acababan dándole la razón y es que la música la llevaba dentro : Santa Isabel de las Lajas, https://youtu.be/LpfWQnwfT6w 

    Otros cantantes siempre en distintos estilos, aquí hay que recordar la cuestión del ajiaco, ese cocido musical cubano que mezcla géneros y ritmos musicales, y los cantantes no podían ser menos, son Kiko Mendive del que Tommy Meini, comentarista del sello Tumbao de Barcelona, hace una amplia biografía en un Cd. monográfico. Como tantos, también viajó a Méjico y Venezuela, gracioso y dicharachero como Benny Moré, intervino en muchas orquestas alternando con papeles de comedia en el teatro y el cine, siendo tarea imposible resumir siquiera su inquieta vida en tan pocas lineas, lo mismo que cabe decir de todos los protagonistas musicales de estos frenéticos años 40 y 50, donde el arte y el ganarse la vida andan muy emparejados. De sus muchos títulos pongamos El Caballo y la Montura, una guaracha-rumba grabada en Méjico con Silvestre Méndez y su Conjunto:                             https://youtu.be/kEFJOyhgzWk..

   Kiko Mendive es seguidor de estilos como el de Orlando Guerra “Cascarita”,  Estos cantantes deben desarrollar todo su ingenio en la actuación en vivo para contento de una sociedad recién salida de las guerras y carestías económicas, ser capaces de montar números atractivos en sus actuaciones, así como narrar toda una crónica social de la época si hace falta. Este gracejo improvisado lo veremos más adelante en los cantantes de salsa, que de alguna manera siguen el estilo. De Cascarita escuchamos esta guaracha cómica que nos introduce en situaciones típicas dentro de una guagua de los años cuarenta en La Habana: Cascarita con la orquesta de Julio Cueva,  https://youtu.be/t_cjonHlr10 

   De Julio Cueva, nos cuenta J. Pujol, otro comentarista del sello Tumbao, que pasó desde su niñez en Manzanillo toda una vida azarosa y que para colmo acabó en la Guerra Civil española en el bando republicano, como brigadista voluntario dirigiendo la banda de música de la 46 División. Funda su propia orquesta en los años cuarenta en Cuba, donde destaca por el género alegre de la guaracha en forma de crónica social como  hemos visto en el tema musical anterior, teniendo como cantantes a Cascarita y luego a Manuel Licea “Puntillita”, a quien llegamos a ver ya en su jubilación musical en el Festival de Pirineos Sur en los años noventa, y participar en el proyecto musical en esos años de Buenavista Social Club de Marcos González, junto a otros cantantes también ya jubilados como Ibrahim Ferrer y Pio Leyva.

  Si pasamos al ritmo que sigue al Mambo, el Cha Cha Cha, vemos que la voz solista pierde importancia en favor de las voces corales, a veces de los mismos músicos. Representa cierta pérdida de calidad musical, pasando el protagonismo al baile de lucimiento en pareja, al baile de salón, sin el cual este género carece casi de sentido. Al fin y al cabo, han sido los mismos bailadores sus creadores, según cuentan los mismos músicos, cuando oían sus pasos en los silencios y síncopas musicales. La música orquestal pasa a segundo plano, y hasta es innecesaria cuando se interpreta en agrupaciones vocales de gran riqueza armónica, en conjuntos masculinos como Los Zafiros, o femeninos como Las D´Aida, aunque estos conjuntos vocales ya no interpretan sólo cha cha, cha, incluyen todo tipo de música, versiones de melodias internacionales en donde encuentran una mayor variedad y riqueza armónica. Están anunciando, sino perteneciendo ya, al siguiente fenómeno musical como es el feeling. El límite entre bolero y feeling no existe en principio en los años cincuenta, como vemos en este bolero Humo y Espuma interpretado por Fernando Alvárez (4-11-1928) con el Conjunto Casino, donde no se sabe dónde situarlo: https://youtu.be/GNC5sipxTlE 

   Podemos citar a muchos más cantantes de primera línea como Tito Gómez, de padre gallego y madre madrileña, Roberto FazRolando LaserieRoberto EspiEstanislao Sureda “Laito”Tito RodriguezMiguelito Cuní (1920-1984), una voz nasal típica del vocalista cubano al que vemos aquí con el Conjunto de Felix Chapotín, un trompetista demasiado poderoso y cuya manera personal de interpretar el son lo aleja a veces del conjunto, como vemos en este tema cargado del típico tumbao ,”Cienfuegos tiene su Guaguancó” de Arsenio Rodriguez, en cuya letra desfilan algunas celebridades musicales de Cienfuegos https://youtu.be/P_TTksEeYuo. El guaguancó hereda el espíritu competitivo de la controversia guajira, pero llevada a otros extremos, como vemos en esta toma en directo del tema “Cucarachón” de este Conjunto Chapotín, con mala calidad sonora, pero que nos introduce en el ambiente musical de la época : https://youtu.be/oerq0WrwOzg

    Y tantos más cantantes que destacan por su fuerte personalidad y destacada voz personal que los hacen cantantes no sujetos a una formación musical concreta. Tito Gómez fue cantante de mambo actuando primero con la Orquesta Riverside pasando posteriormente por muchas orquestas haciendo mundialmente famoso su mambo Vereda Tropical  https://youtu.be/POsFb4H3FK0Roberto Faz otra voz poderosa de los años cincuenta, sobresaliendo en el bolero como en este Si me Pudieras Querer, de Ignacio Villa “Bola de Nieve”, con la Orquesta Casino :  https://youtu.be/QZ5nr70ufp0

   Voces femeninas importantes fueron Celina González, representante tardia en los años sesenta de la canción guajira o campesina con una interpretación adaptada a los años sesenta, como este “Aguacero, Aguacerito”, posiblemente con la Orquesta Folklórica Cubana : https://youtu.be/NSTkKGzeTlMMerceditas Valdés, la voz afro de Cuba, de la santería y sus ritos originarios de la tierra africana, como este “Canto a Elegguá” https://youtu.be/Ec_Iks347XQElena Burke, que después de pertenecer al cuarteto Las D´Aida hizo carrera en solitario actuando en distintos géneros musicales como este Afro “De Mis Recuerdos”, composición de Juan Formel quien luego formará el grupo salsero los Van Van, grupo que alcanzará fama internacional en los 80 y 90 :  https://youtu.be/0vGaAw1u0Y8,

   Continuando con las voces femeninas no hay que dejar pasar a la tremenda Celeste Mendoza, llamada la Reina del Guaguancó, de estilo poderoso en la linea de Celia Cruz, con este tema Sobre una Tumba una Rumba https://youtu.be/rxJne4m6iH8Caridad Cuervo, la guarachera de Cuba, pero también representante de este guaguancó moderno de los setenta y ochenta, como vemos en este tema : Eres la Candela :  https://youtu.be/P6iaqeHXxFk

   Blanca Rosa GilOlga Guillot, de Santiago de Cuba, primero en Cuarteto Siboney, estrenó La Gloria eres Tú, de Jose Antonio Méndez, en el 61 emigró, actuó en Nueva York, Mejico y España, pasando a tener un  estilo sensual y gesticulante; Lino Borges o Domingo Lugo (1914-1966), son grandes voces cubanas, sin duda, pero más dentro de la cancionística internacional, difíciles de situar en un género musical típicamente cubano como no sea el bolero-son, a pesar de estar acompañados de muy valiosas orquestas de los sesenta y setenta. 

    Hay un Cd. Homenaje a Lecuona en su Centenario,  editado por el sello barcelonés O.K Records en 1995, supongo que adquiriendo los derechos de los fondos cubanos del Egrem, que es toda una joya  para descubrir esas voces femeninas cubanas que no están muy metidas en los circuitos comerciales internacionales, aunque si aparecen en You Tube. Son Maria de los Angeles SantanaSara EscarpenterZoraida MarreroTomasita Núñez y Rosa Elena Miró, además de las superconocidas Rita Montaner y Esther Borja, todas auténticas voces del círculo de Lecuona, recomendable para amantes de la canción lírica de los años cincuenta en adelante. Los comentarios a cargo del crítico musical cubano Angel Vázquez Millares nos sitúan en la época.

   – Próxima entrega : El Feeling

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