Ágape: El Bosco


Por JJ Beeme

      A refocilarme en Ágape, esta vez, llego con El Bosco.

      ¡Malas compañías! O buenas, según se mire. Porque de la mano de este señor tan flamenco lo mismo puedes tropezarte con el infierno que con el paraíso, pasando por las horcas caudinas de un ambiguo purgatorio: si los surrealistas le adoptaron como tatarabuelo de todas sus…


…delirantes fantasías, reconociéndolo en sueños tan lúcidos como inquietantes, yo no iba a ser menos. La hibridación y el juego de contrarios como sello indeleble de casa Hertogenbosch.

 

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