
Por Marta Notivol Gracia
La época navideña es perfecta para visitar Raja Ampat, aunque la época para ir y bucear es amplia de octubre a abril.Este nombre tan atractivo significa Cuatro Reyes. Al igual que muchos lugares, existe una antigua leyenda sobre el origen del territorio y el nacimiento de cuatro reyes de huevos de dragón. En definitiva, los cuatro reyes representan las 4 islas que forman Raya Ampat: Salawati, Batanta, Waigeo y Misool.

Marta Notivol
Corresponsal del Pollo Urbano en Indonesia
Es una provincia del suroeste de Papúa, de la parte de la isla que pertenece a INDONESIA. Su popularidad es relativamente reciente (años 90) pero ha sido habitada desde la prehistoria como muestran las pinturas de palmeras prehistóricas de la Cueva de las Palmeras en Misool y en otros acantilados.
Es famosa por su biosfera, tanto terrestre como marina. Nosotros la visitamos por su fama en el ámbito marino y, como buceadores, era un destino que no podíamos ignorar. Se dice que alberga el 75 por cierto de las especies de arrecifes de coral del mundo.
Realizamos nuestro viaje con la empresa WISESA que ofrece un barco con recorridos vida a bordo, tanto de buceo como de esnórquel. Estos cruceros son un auténtico lujo, pues el barco tiene capacidad para 8 personas, en 4 cabinas y una longitud de 23 metros, lo que hace de este barco de madera un alojamiento no masificado, combinando la belleza, la comodidad y un servicio inmejorable.
Al llegar a Sorong, de donde parte el barco, ya constatamos que, a pesar de pertenecer a Indonesia, esta provincia tiene sus particularidades culturales. Visitamos el mercado, rico en pescado, frutas y verduras. Muchos de los puestos vendían su famosa nuez de betel. Hombres y mujeres mascan esta nuez combinada con otro fruto seco o combinada con hojas de betel verdes, que le añaden sabor, con la finalidad de obtener energía. Parece que equivale a unas 5 ó 6 tazas de café. Tiene así mismo un carácter cultural, pues es símbolo de orgullo y firmeza, de amor y de matrimonio. Tiene propiedades digestivas y curativas múltiples. Esta nuez, se ha utilizado desde la prehistoria en muchos países de Asia. En general, muestran con orgullo sus dientes ennegrecidos y su saliva roja que escupen con toda “dignidad”.
Pero no todo es bueno en este controvertido hábito que presenta, por otro lado, multitud de riesgos si su es consumo excesivo, provocando cáncer de garganta y bucal y enfermedades cardiovasculares.
Por encima de esta curiosidad cultural se aprecia una gran gentileza y amabilidad en la población y sobre todo en los poblados diseminados por pequeñas islas del archipiélago, donde los niños se divierten con juegos en el agua o en las calles de los poblados con unas risas contagiosas y una frescura digna de contemplación.
Una vez embarcados, no importa a donde dirigirse, las cuatro islas ofrecen unos paisajes de ensueño, lagunas azul celeste y turquesa, rocas y modelados kársticos llenos de vegetación que emergen del agua con caprichosas y variadas formas, playas de arena blanca, poblados y bosques de ensueño. No en vano el billete de 100.000 rupias de Indonesia tiene la imagen del parque natural de Pyanemo, al sureste de Waigeo, como una de las bellezas mas representativas y relevantes de toda Indonesia.
Nuestros viajes se centraron en el descubrimiento de la vida marina, pero me consta que la diversidad terrestre es extraordinaria: existe multitud de aves autóctonas (como ave roja del paraíso o el carmesí), lagartos y tortugas y otros animales (como el marsupial llamado cucús moteado) que dan a las islas una riqueza digna de descubrir a pesar de que las excursiones terrestres están poco preparadas y discurren por terreno abrupto.
Nuestros recorridos bordearon Salawati y Batanta, las dos islas mas próximas a Papúa, y se centraron en las islas del norte, en Waigeo y en todo su territorio este: Mansuar, Gam, Kawe, Wayag y Pyanemo.
En Wayag visitamos el parque de Waigeo, tanto el recorrido en barco como la subida a una pequeña cima, algo escarpada. Fue auténticamente maravilloso, una de esas imágenes que se quedan gravadas en tu mente como un sello y que vuelven y vuelven siempre que piensas en lo mas bello que has visto nunca. Desde lo alto avistamos la laguna con islotes kársticos repletos de selva por todas partes y nos quedamos contemplando la vista y disfrutando de aquel regalo durante un buen rato. Visitamos un magnífico entorno natural, similar al de Waigeo, en el mirador de Pyanemo. Con un acceso de escaleras más sencillo que el de Waigeo y por tanto más turístico, disfrutamos igualmente de esta maravilla de la naturaleza.
Pero nuestro verdadero placer fue bajo el agua. En unas 19 ó 20 inmersiones pudimos vivir un entorno tan rico en fauna y flora marina como pocas veces visto. La variedad y colorido de los corales es inmensa, no en vano estamos en uno de los mejores lugares del triángulo de coral. Corales blandos, gorgonias, esponjas, anémonas y masas de crinoideos están densamente esparcidos entre impresionantes formaciones de coral duro de todos los colores. Un panorama de belleza inconmensurable.
Frecuentemente nos cruzábamos en nuestras inmersiones con solitarios tiburones punta negra, tiburones de arrecife y de punta blanca; en casi todas encontrábamos tiburones alfombra (wobbegong) circulando o escondidos bajo una roca o pináculo de coral.
Los encuentros con mantas rayas en estaciones de limpieza son hipnotizantes, pero dejas de respirar cuando te encuentras con una manta raya oceánica dado su impresionante tamaño y elegancia pasando cerca de ti.
Los bancos de barracudas eran los más grandes que jamás he visto. Cuando nadan de forma circular sobre ti, no desearías salir de allí quedándote hasta consumir las ultimas moléculas de aire de tu botella, lo que evidentemente no hacemos nunca debido a la necesidad de mantener las medidas de seguridad imprescindibles y obligatorias.
Los bancos de peces como jureles, pargos, meros, travelíes de ojos grandes y cirujanos son muy enormes. Recuerdo especialmente una inmersión en Mayhem, en la que se conjugaron algunas circunstancias naturales por las que había miles de peces a nuestro alrededor, tanto así que no nos dejaban ni ver a nuestros compañeros de buceo. Pasamos 70 minutos de ensueño entre apenas 5 a 10 metros de profundidad.
No faltaban las tortugas, gambas, mantis, peces león, peces payasos, crustáceos… Es evidente que cuando las zonas marinas son de gran abundancia y variedad de vida de pequeños organismos, la riqueza se completa con los más grandes, lo cual pone en evidencia que la cadena alimenticia está completa.
Estas biosferas tan ricas son raras en el mundo. Aquí en Raja Ampat, el turismo no es masificado y todavía se conservan bastante intactas. Pero todos buscamos lugares así y cada vez somos más los que los alcanzamos. En mi último viaje constaté con gran tristeza que la proliferación de las basuras en el mar empieza a verse con más frecuencia. De manera que me pregunto cuánto tiempo durará esta pureza marina que en tantos y tantos otros lugares nos hemos ya encargado de destruir.
Compartir estas vivencias con vosotros me provoca el volver a vivirlas y al mismo tiempo dar a conocer que todavía existen lugares en la Tierra que se mantienen intactos y que pueden llenar nuestro corazón de gozo y euforia. Conocerlos nos hace más conscientes de la necesidad de conservarlos.
























































