Editorial

De mascarilla a bozal

   Poco a poco, la NN (Nueva Normalidad ) va formando parte de nuestras vidas coronadas por esta novedosa peste que nos está convirtiendo en moñacos teledirigidos por el Nuevo Orden Mundial que la NN va generando  en el planeta.

   Parece ser que ya no van a ser vitales los conflictos bélicos tradicionales hasta la WW-II con algunos coletazos regionales donde  balas y bombas engrosaban los bolsillos de aquellas empresas dedicadas al control numeral humano con la firme anuencia de países y gobiernos de cualquier signo.

    Un bichito con corona o “boina” puede ir equilibrando la presencia humana hasta cumplir  objetivos que marquen las directrices que impongan, sin control alguno, los jefes de este apocalipsis que estamos comenzando a vivir

     El futuro, queridos lectores, no puede adivinarse más negro si no somos capaces de aplicar a nuestras sociedades los tres pilares fundamentales del toreo: parar, templar y mandar.

   Alguien ha abierto las puertas de este laboratorio humano y se nos han colado pequeñas motas de algo que no controlamos y que nos pueden hacer desaparecer con un simple estornudo. La progresiva  erosión planetaria que tanto temíamos producida por  el cambio climático (años y años de deterioro a la vista), es una risa comparada con los estragos del gusarapito de la boina. Y, por supuesto, mucho más barato.

  En fin, queridos lectores, pasen ustedes un buen verano por si acaso en el próximo, en vez de llevar mascarilla, nos imponen un metálico bozal.