Las generaciones olvidadas y el relevo generacional


Por Cristina Beltrán

      Estoy disfrutando de la explosión floral de las almendreras de Villar de los Navarroslas almendreras son los primeros árboles que anuncian la incipiente primavera cuando aún las temperaturas son bajas, imprescindibles para los insectos polinizadores y aromáticas flores que en su humildad, además, nos regalan leña y frutos…

…para el año

     Mientras camino sorteando terrones de tierra en verdes campos arados en los que nacen los sembrados aún tiernos y los áridos ribazos del atemperado suelo me hacen mirar los pasos, no es necesario escuchar nada más que los sonidos abiertos y naturales.

     En el campo se deja notar la falta de relevo generacional, las familias educaron a sus descendientes para vivir mejor, para amar la tierra, pero también para formarse más y mejor que sus antepasados, para ocuparse solamente de lo propio; lo que ha derivado en una sobreexplotación y abandono de la agricultura, en una falta de sensibilidad para priorizar la abundancia sobre la calidad. Ya ni ahondar en el cambio de paisaje motivado por la plantación de enormes molinos eólicos y plantas de paneles solares, veremos qué se hace después con tanta chatarra esparcida. Los gobiernos regionales callaron, fomentaron y cambiaron protecciones naturales para instalar estos colosos, puede que fueran necesarios, pero seguro que había mejores formas de hacerlo, ¿cómo esperamos tener pueblos vivos y que el mundo rural no se vacíe? Los jóvenes no quieren afrontar tanta responsabilidad.

     El luminoso día me distancia de las últimas noticias que ahí quedan lejos, pero el regreso a la urbe es atroz, esta noche nuevos ataques de EEUU e Israel, esta vez a Irán. Mientras se debaten miles de teorías y razones, nos llevamos las manos a la cabeza, cuidadín PELIGRO!. ¿Quién alimentó a estas fieras? ¿Cuántos callaron para otorgar poderes? El nuevo orden mundial ya se va percibiendo y las potencias, algunas impotentes, van como pollo sin cabeza. A la fiera se la ha ido alimentando desde pequeñita y ya es enorme, parece imparable. El relevo generacional en los gobiernos ha sido para niños malcriados que nos van a hacer explotar,  bastantes son octogenarios y deberían irse a su casa, pero el poder socava y ahí los tenemos, hundiéndonos.

    En esto, como en todo, todas tenemos nuestra porción de responsabilidad. Me voy a centrar en el necesario relevo generacional y en lo cercano ¿Cómo podemos esperar respuesta de alto nivel ante los desmanes si hemos educado en la opulencia y el olvido sin tener en cuenta el origen y la historia que nos precede?

     En el mundo de los artistas plásticos, concretamente en la gran exposición actual que podemos visitar en el Pablo Serrano, se han engullido a una generación, puede que no sobre nadie, pero no hay por dónde cogerla, faltan personas y espacios, sin los cuales no podríamos entender el período de transición, no sé de qué fuentes han tomado información para llevar a cabo esta muestra, ya que si hablamos de los años 1975 al 1995 se han comido o han expuesto muy escasamente a bastantes artistas. Por otra parte, bastantes de los que hay ya estaban representados en anteriores exposiciones similares de otras décadas. Hay un motivo que se me ocurre, la Zaragoza paleta y provinciana que podía adquirir obra, apostaba, como sigue apostando, por los valores y nombres que ya estaban en un mercado de cierto renombre sin arriesgarse a invertir en jóvenes artistas, aunque les gustara la obra, comprarla, adquirirla era y es otra cosa. No hay relevo generacional, o muy poco. Es un hecho a contrastar tanto en las adquisiciones institucionales como en colecciones privadas, la consecuencia es evidente, del número de mujers artistas y representadas, mejor pasen y vean, se pueden contar con los dedos de las manos. No sé cómo querrán venderlo, pero el auge de nuevos artistas en ese período fue tremendo en Aragón, no en vano junto a Madrid éramos la vanguardia del arte español.  Habrá que dar las gracias por tener en cuenta a Teruel y Huesca, o que hay un pequeño rincón dedicado a la cerámica, pero se han pasado por el forro a artistas de estas provincias y los ceramistas tienen que estar sorprendidos viendo la colocación y los elementos elegidos, por no volver a insistir en la escasa representación.

      Las generaciones olvidadas no sé si se estudiarán o eternamente brillarán los mismo nombres  en la historia artística aragonesa, los jóvenes se buscan la vida como pueden y no han conocido otra cosa que someterse  y bailar el agua institucional, el reto son los márgenes, siempre nos quedarán los márgenes donde la cultura se mueve libre y sin ataduras, aunque el gran mercado no llegue ahí algunos despuntarán y relevarán a nombres que no sobran, pero no están todos los que son ni hay hueco para los ausentes. Esto del relevo es un reto enorme y una responsabilidad que todas tendremos que asumir, ¿dónde nos colocamos?

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