Otras elecciones y los maestros de la urna siguen sin aprender / Dionisio Sánchez


Por Dionisio Sánchez 
Director del Pollo Urbano
elpollo@elpollourbano.net

Por Dionisio Sánchez

       Pocas fechas tan divertidas para los que nos gusta el “barro” político como las previas a cualquier elección.
En el inmediato pasado  veíamos ondear al cierzo la bandera de estos raros  comicios  autonómicos y municipales que saltaban al aire porque  el PP , una de las dos formaciones que hacían posible el gobierno (PP y VOX) no estaba de acuerdo en cómo circulaba la marea. Es decir, en el reparto de la baraja.

  Así pues, la convocatoria de nueva elecciones dejó fuera del gobierno al presidente de VOX en Teruel, Alejandro Nolasco, quién, por tanto, formalizó su dimisión como vicepresidente primero del Gobierno de Aragón y, también, dejó el cargo Ángel Samper, que ocupaba la consejería de Agricultura (Vox) . Los  resultados fueron en su momento: PP 23, Vox 7 y, como es preceptivo, hacía falta 34 para poder hacer unos presupuestos “ad hoc”, es decir, al gusto del ganador, convencido como estaba de cómo le comían la oreja sus fieles  y augurándole que podrían sacar una diferencia abismal y, por tanto,  poder deshacerse de Vox con la minga. Dominga. Craso error de los comelóbulos y peor aún la incapacidad de análisis político en los mundillos peperos  que han demostrado una idiocia sin límites en materia de prospectiva electoral.

     Una vez que sonó esta campañilla, la clase política se ponía de punta en blanco y todo fueron acercamientos, fiestas de compromiso, banquetes de boda y un mareo inusitado por conseguir una foto en las páginas de los periódicos  o una presencia apropiada en los foros de las televisiones, radios locales y presencias vomitivas en las redes sociales, que- por cierto- las manejan cuatro listos que pían que les  garantizan a los paganinis partidarios  10  millones de pinchazos lo más!-eso dicen, por cada majadería que suelte el candidato o su entorno. Esto ahora, compañeros y camaradas, ya no es así. El marqueting electoral se configura con un “pack”, una buena cabeza y listo. Hasta la propia administración mete la mano y organiza y distribuye los diferentes números circenses con lo cual, se tiene más que conseguida una mayor cuota de aburrimiento social durante la campaña.

      Aquellos que nunca quisieron acercarse a la realidad de la vida cotidiana para conocer los sinsabores de sus votantes se programan minuciosamente salidas, visitas a colectivos, vermutes, besamanos y declaraciones siempre asesorados, eso sí, por los abundios descerebrados que habitualmente tienen a su servicio con buena nómina, pero de memoria flaca, pues parece que en el resto de la legislatura ya consumida la carrera diaria,  ni las necesidades han existido por pequeñas que fueran en  sus apreciaciones para darle un poco de brillo al candidato de turno, en el entorno, al menos,  donde le ha tocado apesebrarse.

     Son, pues, seguro, los dos o tres meses que a mí más me gustan porque se disfruta viendo la desazón de los torpes del entorno que ven en el alero sus sinecuras,  los excesos por conseguir lo inalcanzable y donde el político de medio pelo se arrastra con una sonrisa que no le pertenece para convencernos de que, ahora sí, ¡lo juro por mi acta!, cumpliré todo lo que no he hecho en los cuatro años (en este caso dos) que le han precedido.

      ¡Y la pasta! ¡Cómo circula la pasta! Campañas, campañitas, sobres y  promesas y todo ello con el candidato al borde del infarto por ir a un pueblo donde nadie le va a votar, asistiendo a comidas donde las voluntades ya están decididas, con los hígados a tope y la cocaína haciendo estragos entre los capitalinos más débiles y bisioños. ¡Pobres políticos! Son los cuatro meses (O dos)  donde el votante disfruta viendo al aspirante en su justa miseria repitiendo una y mil veces el discurso que los memos y abundios de aparato le han preparado seguros de que el éxito sonreirá al jefe de filas. Y el candidato, ¡pobre!,  aparece  ante las carcajadas del votante muerto de miedo, cuando reflexiona sobre la cantidad de pesebres que van a depender  de su éxito atronador. Son los momentos en que los aspirantes  sueñan con ser políticos de verdad, caballos salvajes trotando por el pasto electoral sin las alforjas de los compromisos que conlleva conseguir la paz del “aparato” que los ensalza ¡Qué bonita es la democracia en estos días! Todos los que nos han estado jodiendo han de pelear a muerte por seguir en el sillón porque el fracaso  provocará la revisión de su candidatura, el desalojo del puesto ante una militancia airada y deseosa de sangre y el pase a la situación de ciudadadano marcado, sin fotos, sin declaraciones, olvidado y sin palmadas. A partir de entonces, solo escuchará la risa cómplice de sus propios compañeros ( “¡Te jodes, por cabrón!”) y el silencio de la ciudadanía que silba contenta al ver sangre en el circo. ¡Maravillosos días para recordar toda la vida!

      Las elecciones a las Cortes de Aragón de 2026 fueron unos comicios convocados de forma anticipada para elegir a los 67 miembros de las Cortes de Aragón, es decir, el parlamento de la comunidad autónoma de Aragón (España).

   La votación se agendó para la jornada del 8 de febrero de 2026, tras la decisión del presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, de disolver las cortes parlamentarias en medio de un bloqueo político para la aprobación de los presupuestos autonómicos, ya que hacen falta 34 escaños   

Gastos Elecciones 26:…………..5 millones +-€
Gastos Elecciones 23:…………10 millones

Resultados:
PP…………………………….26……….28
PSOE………………………..18……….23
Vox……………………….…14…………7
CHA……………………….…6………….3
IU…………………………….1…………..3
E………………………………3………….2            

     Está más que claro que para esta ridícula cabalgada no habrían hecho falta semejantes alforjas. El faraón de Aragol debe revisar a fondo el plantel de asesores y sabios de “¿Dónde está la bolita?” que le rodean abundantemente porque la debacle ha sido manifiesta y a quien le ha servido la feria ahora y más en un futuro próximo es a CHA, porque las políticas sobre emigración van a hornearlas los jefes de Vox en España. Y aquí, a Azconetti y a los suyos, se le van a quedar mustios los futuros bollos. En el PP se lo tienen que hacer mirar: Han sido cuatro años (O dos) de aguantar melonadas, de escuchar opiniones de tontos que van como piojos a la vera de los pelos de los jefes, de aprendices de intérpretes áulicos de los estados de opinión, de morralla cateta que ahora, sin careta y sin púlpito, suplica una caña y unos segundos de tu tiempo para que le sonrías  y reciba  el encargo del parabién hipócrita del verdadero deseo del denostado votante: de tu barrio “¡Que os den por el culo, cabrones!”.  Por todo ello, ahora simplemente susurraremos:…..” aquí te espero comiendo un huevo, patatas fritas y un caramelo”, esperando las próximas “¡A por ellos! ¡A caballo! ¡Yihíiiiiii! ¡Salud!”

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