Sin miedo y sin odio / Antonio Tausiet


Por Antonio Tausiet
http://tausiet.blogspot.com

     Diomedes Caporal adoptó la consigna “Sin miedo” para usarla de arma/lema ante cualquier situación. Un tiempo después le añadió “Sin odio”, porque le pareció que además de actuar con valentía había que hacerlo también con amor.

     Así, continuó viviendo con la muerte presente para aprovechar el tiempo que le quedaba, pero intentando hacerlo siempre “Sin miedo y sin odio”.

     Un día Diomedes se enteró de que el artículo 331 del Código Penal francés dice que, antes de comenzar un testimonio, se debe prestar juramento de «hablar sin odio ni miedo y decir toda la verdad y nada más que la verdad». La fórmula, supo Diomedes, tiene su origen en el Código Napoleónico, implantado en 1808 durante la Revolución francesa.

     La frase exacta «sin odio y sin miedo» es una seña de identidad muy específica de la tradición francesa y de aquellos sistemas que heredaron directamente su estructura procesal. Además, se utilizó en los juicios de Núremberg contra los nazis.

     Esta curiosidad congratuló a Diomedes. Por diferentes vías, él y los legisladores franceses revolucionarios habían llegado al mismo extracto de lo humano.

     La historia de Diomedes Caporal me recuerda aquella frase que me dijeron en Moscú en 2012: “Eres epicúreo y ascético”. Ello me llevó a escribir, ya en 2022, esta nota: Humanismo y pensamiento simbólico.

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