El trágico fin de la caravana del ISSIPU   


Por Luis Gareta

      En la primavera de 2.008 se creyó necesario dotar al Instituto Superior de Silvicultura Improductiva del Pollo Urbano(ISSIPU) de un espacio que pudiera servir tanto para poder celebrar reuniones como para utilizarlo como un pequeño almacén y guardar en él herramientas y archivos referidos a las actividades…

…que se desarrollan en el Instituto (plantaciones, siembras, vallado y limpieza de fincas, recogida de de frutos, señalética, etc.).

 Sopesadas las diferentes opciones que se estudiaron, finalmente se optó por la adquisición de una pequeña caravana cuyo costo estuviera dentro de las posibilidades económicas del Instituto y que, además estuviera en condiciones aceptables de uso y conservación   y que su mantenimiento no fuera excesivo.

Así las cosas, a través de la página «Mil anuncios» se encontró la oferta de una caravana Hergo «Bambi» que estaba aparcada en un corral de Luesia (Zaragoza) por no usarla aunque sus dueños eseguraban que había estado en uso hasta ese mismo año en el camping de Jaca.

    Junto al especialista y responsable de vehículos del ISSIPU,Rafael Esteban nos pusimos en marcha a bordo del viejo Land Rover.Y, efectivamente, la caravana no solo estaba estaba en perfecto estado si no que, además  tenía todos sus papeles en regla,por lo que inmediatamente se firmó el contrato de compraventa, se pagó y con extremo cuidado y precación la  remolcamos utilizando mientras era posible, carreteras secundarias hasta la chopera «El Rancho de Sánchez, en Hinojosa del Campo (Soria), lugar donde habría de quedar instalada como puesto móvil de la dirección general del ISSIPU hasta que aconteció el desgraciado accidente que nos ocupa.

La Caravana 
Hergo Bambi de 1983

    Las caravanas de la casa Hergo, de Vitoria, fueron durante años las reinas de los campings de España, por la cantidad de unidades que llegaron a haber en la calle. Como el resto de fabricantes sus años dorados fueron desde principio de los años ’70 hasta 1996, cuando dejó de fabricar caravanas para concentrarse en otros métodos de acampada, en el caso de Hergo en los mobilhomes. A 2013 su fábrica ya no produce tampoco estos últimos.

    Las caravanas de Hergo siempre se caracterizaron por sus ajustadas dimensiones y peso, con uso de materiales muy livianos. Sus interiores siempre resultaron parcos a la vista aunque nunca a costa de la funcionalidad. Nunca llegaron a fabricar unidades lujosas con WCs fijo o con duchas grandes, ni con oscurecedores y mosquiteras arrollables, ni con tapicerías gruesas y cojines con guata y formas trabajadas. Al contrario, sus caravanas siempre eran más estrechas y con menos acabados supérfluos que ninguna otra de su categoría, en detrimento a menudo de camas o cuartos de aseo comparativamente grandes, pero en favor de su movilidad en carretera, donde resultaron siempre las campeonas gracias a lo cual cosecharon un gran éxito.

   Al igual que muchas otras marcas españolas, apenas fabricaron caravanas grandes y matriculables. Las mayores caravanas turísticas de Hergo, incluso su Alaska 555, su caravana de los ’90 más grande de entre las que se vendieron un cierto número de unidades, resultaba tremendamente parca y pequeña de interiores comparada a su par de Moncayo la Viena 550. Sin duda Hergo fue la marca de los ruteros.

   Ya no quedan apenas Hergos en buen estado. Las Gacela e Impala de los años ’70 están todas inutilizables para circular, de añejas, incluso muchas de las que han estado a cubierto. Las Starlike y CX (esta últimas con distribuciones realmente imaginativas para la época) de los ’80 no fueron tremendamente populares ni resultaron tan robustas como las anteriores. Las carrocerías de principios de los ’90 han resultado sufrir múltiples filtraciones en esquinas y juntas y las únicas unidades sanas son las que han estado todo el tiempo en manos cuidadosas. Y tanto de las series de tallas grandes Space y Prestige, como de las últimas series Plus, se vendieron muy pocas unidades.

Referencias a  la vida de  la caravana en la chopera:

-Relación de Links polleros.
http://www.elpollourbano.es/silvicultura/2015/10/tiempo-de-arreglos-y-matenimientos-en-las-instalaciones-del-issipu/http://www.elpollourbano.es/silvicultura/2016/06/reparaciones-de-urgencia-en-la-caravana-del-issipu/

El desastre:

   El día 9 de marzo de 2019,el director del ISSIPU recibió un escueto wasap enviado por nuestro amigo José María Hernández Lacal con una significativa fotografía del desastre y un escueto texto acerca de las tremendas velocidades que los vientos habían alcanzado en esos días y responsables, sin duda, de la ruptura de la grandísima  rama que originó el desastre, cayendo sobre la caravana y destrozando todas las protecciones ,que, evidentemente,no surtieron el efecto deseado.

   En un primer momento se procedió a intentar rescatar todos aquellos útiles que no hubieran sido destrozados por el extraordinario peso de la rama desprendida.

   Así se pudieron recuperar las dos botellas de camping gas que surtían la cocina de la caravana, el generador eléctrico a gasolina mediante el cual l se suministraba energía a la misma,  ¡una caja de copas de vino de cristal! ( que milagrosamente se salvaron de la catástrofe) tres hamacas, dos cortinas exteriores y diferentes herramientas. Para posterior ocasión se dejó el rescate de los utensillos de cocina y diferentes repuestos de la caravana que se guardaban para efectuar reparaciones. Un verdadero desastre que en ningún caso ha amilanado a los miembros de ISSIPU, quienes rápidamente se han puesto manos a la obra, tanto para el rescate de los objetos afectados como iniciando la búsqueda de un nuevo espacio que sirva para sustituir a la caravana destrozada .Desde estas páginas les deseamos ánimos para que cuanto antes la chopera y el habitáculo que definitivamente se instale  vuelvan  a estar en plena actividad.

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